Ensayos clínicos

Consejos de nuestra psicóloga

Ensayos clínicos

Después del diagnóstico de cáncer, lo que más nos afecta son los tratamientos. Con los avances en investigación, es posible que también nos toque tomar decisiones sobre nuestra participación en un ensayo clínico o, incluso, busquemos entrar voluntariamente en alguno de ellos, sobre todo cuando no hay un tratamiento claro o no hay una buena respuesta a los tratamientos estándares ofrecidos.

No siempre queremos enterarnos de lo que nos pasa, pero dejarlo todo en manos del médico, o esperar que nuestra familia se encargue de cuidarnos, nos va a hacer sentir más débiles, con menos fuerza, porque estamos delegando una responsabilidad que es nuestra.

Participar en un ensayo clínico es una forma de demostrar el papel activo que los pacientes reclamamos en nuestra curación, algo que es nuestra decisión y compromiso con la enfermedad y su investigación para las generaciones futuras.

Esta actitud es muy importante para afrontar todo el proceso de cáncer porque:

  • Nos hace sentirnos más fuertes y tener sensación de control en un momento en el que todo se nos presenta de golpe.
  • Nos hace ser conscientes de que tenemos la capacidad de escuchar al médico y plantearle dudas.
  • También nos sentimos capaces de priorizar nuestras necesidades, entre ellas, la adhesión o no a un tratamiento.
  • Somos más fuertes para consultar con otros expertos o con Asociaciones con el fin de que nos aclaren datos y, sobre todo, tenemos la capacidad de decisión sobre nuestra propia vida.

Implicarse en tomar estas decisiones va a suponer enfrentarnos con más información a la incertidumbre y disponer de más herramientas para afrontar el miedo y la preocupación que siempre aparecen. Gracias a esta actitud facilitará otros aspectos en nuestra vida cotidiana:

  • Desarrollaremos un estilo de vida que nos va a ayudar a comportarnos de manera más útil para nuestros fines, facilitando el día a día.
  • Aumentaremos nuesta calidad de vida, con más actividad y participación en distintas actividades.
  • Veremos incrementada la esperanza en el futuro gracias unas expectativas más positivas. Si estamos participando voluntariamente en un tratamiento es porque buscamos soluciones y modos de recuperar nuestra salud y continuar con nuestras vidas.
  • Afrontaremos los problemas de una form más optimista. Ten en cuenta que entrar en un ensayo clínico también conlleva aceptar las contraindicaciones y contrarrestar los efectos secundarios con más paciencia y resistencia al malestar, porque hemos valorado pros y contras y hemos tomado una decisión sobre lo que más nos conviene en ese momento.

Todo ensayo se estructura en un protocolo de actuación que delimita la normativa y metodología aplicable. Si elegimos participar en un ensayo deberemos informarnos sobre los siguientes puntos:

  • El tiempo, duración y lugar donde tendremos que asistir. Nos tendremos que comprometer a desplazarnos al centro que nos indiquen y adaptar nuestros horarios a la frecuencia pactada.
  • Tratamientos y posibles efectos secundarios
  • Conocer el principal objetivo del ensayo clínico
  • Cuál va a ser la monitorización y seguimiento de nuestro caso
  • Los riesgos que implica para la salud
  • Los beneficios que nos va a aportar
  • Otras posibles alternativas de tratamiento
  • Saber quién es el patrocinador o promotor del ensayo
  • Económicamente, si tenemos que pagar una parte o nos cubre todas las pruebas, medicación y posibles complicaciones
  • Qué va a pasar si surgen problemas

Aun así, una vez iniciado el protocolo somos libres de abandonar el estudio en cualquier momento por cualquier motivo, médico o personal, comunicándoselo al médico responsable, pero finalizar el protocolo ayudará a avanzar en la investigación de nuestra enfermedad.

Más información sobre Ensayos clínicos aquí