Tipos de cáncer de tiroides

Carcinoma papilar de tiroides (CP)

presenta un crecimiento lento y pese a que tiende a propagarse por el sistema linfático a las glándulas linfáticas del cuello mantiene un pronóstico excelente

Derivado de las células foliculares normales de la glándula tiroidea mantiene su similitud con las células originales por lo que se encuadra dentro de los carcinomas diferenciados de tiroides es el tipo más común, constituyendo el 65-80% de todos los cánceres de tiroides. Es tres veces más frecuente en mujeres que en hombres, siendo el pico de incidencia entre 30 y 50 años y la edad media del diagnóstico entre los 40 y 45 años. Es, además, el más frecuente tras exposición a radiación.

Presenta un crecimiento lento y pese a que tiende a propagarse por el sistema linfático a las glándulas linfáticas del cuello mantiene un pronóstico excelente, causando raramente metástasis a distancia. De hecho, es el que mejor pronóstico presenta, siendo su tasa de supervivencia relativa general a 20 años superior al 90%. Cuando aparece encapsulado – entre el 8% y el 13% de los casos- la tasa de supervivencia es superior a la del CPT típico y se aproxima al 100%.

Sin embargo, como hemos indicado no es infrecuente sufrir alguna recidiva. En el momento del diagnóstico un 30-40% de los casos presenta metástasis en los ganglios linfáticos cervicales. Lo sorprendente es que este porcentaje asciende al 80% cuando se realiza un vaciamiento terapéutico de forma sistemática, razón por la que salvo justificadas excepciones después de la cirugía se procede siempre al tratamiento con I131.

Aunque menos que en otras variedades, en el CP también se ven metástasis a distancia en el 10 al 20% de los casos, fundamentalmente en el pulmón y el hueso o en los dos a la vez. Y, en mucha menor proporción, en otros lugares como el cerebro, la piel, el hígado, la glándula adrenal y el riñón.

Te recordamos que tanto en caso de recidiva como de metástasis a distancia las células del tumor secundario o metastásico serían del mismo tipo de cáncer que el tumor primario y por tanto, pese a estar en otros órganos estaría formado por células tiroideas, que en el caso del carcinoma papilar absorben el yodo, lo que facilita mucho su tratamiento y mejora sus resultados.

Pese a eso, diferentes estudios intentan estimar el riesgo de recidivas. Los aspectos más determinantes son: tamaño del tumor, posible extensión extratiroidea (cuando rebasa los límites de la cápsula para invadir estructuras vecinas como laringe, tráquea y esófago), presencia de metástasis a más distancia (pulmón, hueso…), el subtipo histológico tumoral, presencia de áreas menos diferenciadas/áreas insulares (≥10% del volumen tumoral) y, por lo tanto, con más dificultad para captar el yodo, tumores con extensa invasión linfovascular, pacientes con resección incompleta del tumor (márgenes quirúrgicos estudiados en la pieza de tiroidectomía positivos), metástasis ganglionares con rotura de la cápsula y extensión extranodal, y presencia de mutación V600E del gen BRAF.

Para comprenderlo mejor vamos a explicarte las diferentes variantes de carcinoma papilar, con algunas de sus características principales. Se trata de un dato orientativo y nunca un pronóstico fehaciente, el cáncer es un proceso más complejo en el que interaccionan numerosos factores relacionados con el tumor y el paciente.

Como decíamos, si bien ya se puede diagnosticar un carcinoma papilar tras la evaluación de muestras citológicas obtenidas PAAF de un nódulo tiroideo o de ganglios linfáticos cervicales agrandados (adenopatías), será solo después de la biopsia (evaluación histológica) final cuando se pueda precisar el subtipo. Estas son las variedades posibles:

Tipo histológico/frecuencia Características orientativas principales
Encapsulado 8-13,8% Su tasa de supervivencia es superior a la del CP típico y se aproxima al 100%
Folicular Pronóstico similar al del CP convencional
Células claras Pronóstico similar al del CP convencional
Células altas 4-13% El anatomopatólogo hace el diagnóstico de carcinoma papilar, variante de células altas, cuando la mayoría de las células tumorales observadas al microscopio tienen el triple de alto. Hay algunos estudios que recomiendan informar sobre la existencia de células altas cuando estas representan más del 30%de la población tumoral. En general se asocia con una mayor agresividad. Las extensiones extratiroideas, especialmente cervicales, las recidivas y las metástasis a distancia aparecen en mayor proporción que en otros CP.
Células columnares Aunque infrecuente, está asociado a una mayor propensión a sufrir metástasis tempranas.
De esclerosis difusa 1,6-5.7% Con peor pronóstico que el CP típico.
Sólida o trabecular Infrecuente. Gran propensión al crecimiento extratiroideo y a provocar metástasis pulmonares.

Es importante volver a aclarar que el peso de los subtipos histológicos en la agresividad final de un tumor es relativo y que en todo momento la evaluación corresponde al endocrino. Hay, por ejemplo, carcinomas papilares de células columnares que están encapsulados y tienen un pronóstico excelente.

En relación con cada paciente concreto es el endocrinólogo quien debe evaluar un conjunto de múltiples parámetros (tipo y subtipo histológico, márgenes, edad, sexo, etc) y otros factores diagnósticos, como la concentración elevada de tiroglobulina sérica o la expresión del gen de supresión tumoral p53, para establecer el tratamiento más apropiado.

Sí podemos decir que el riesgo de recidiva es muy bajo cuando estamos ante tumores encapsulados sin o con mínima invasión de la cápsula (grupo encapsulado) y tumores no encapsulados sin células altas/columnares y con células bien diferenciadas.

De hecho, el pronóstico final general es muy alentador. Siguiendo una clasificación denominada AMES que elige como variables de riesgo la edad, metástasis, diseminación y tamaño (AMES en inglés) que estudió 1.019 pacientes según este criterio mostró que la tasa de supervivencia a los 20 años es del 98% en los pacientes de riesgo bajo, considerando como tales a:

  • Las mujeres menores de 50 años de edad y los hombres menores de 40 años de edad sin metástasis a distancia.
  • Los pacientes mayores con tumores primarios menores de 5 cm y carcinoma papilar sin invasión extratiroidea a las zonas adyacentes.

En todo caso, corresponde a tu endocrinólogo la valoración del riesgo–estatificación del riesgo dentro de un estadio o categoría- y el mejor tratamiento a seguir.

Tratamientos

En la actualidad las opciones de tratamiento son:

  • Intervención quirúrgica con resección de la enfermedad local o de las metástasis, en la mayoría de los casos se seguirá con una ablación con yodo radioactivo (131i) y tratamiento con hormona tiroidea sustitutiva, para la supresión de la tsh.
  • En los casos de persistencia de la enfermedad o de recidivas se procede al tratamiento quirúrgico de las mismas y/o tratamientos complementarios de yodo radioactivo.
  • La radioterapia tiene un efecto moderado en el cáncer avanzado. En la actualidad se están estudiando nuevos fármacos diana para interrumpir temporalmente el crecimiento de los CDT metastásicos y/o refractarios.

Es importante mantener un seguimiento de por vida con tu endocrino, para valoración de niveles hormonales.

Revisado en Abril-2012 por el Dr. Don José Manuel Gómez Sáez en esa fecha coordinador del Grupo de Trabajo de Cancer Diferenciado de Tiroides de la SEEN