Terapia con yodo radioactivo

Dieta baja en yodo y otras recomendaciones

con tu perseverancia en la dieta baja en yodo el tratamiento puede ser más efectivo

Antes del tratamiento con yodo radioactivo, el médico nuclear necesita disminuir tus niveles de “yodo endógeno” –que es el que ingieres principalmente en los alimentos–. De esta forma, las células de tiroides que queden en tu cuerpo están ávidas de yodo y dispuestas a captar el radioyodo que el médico te administra optimizando las posibilidades del tratamiento.

La forma más habitual de conseguir ese efecto es evitando medicamentos y productos ricos en este componente y siguiendo una dieta que lo contenga en pequeñas proporciones, al menos durante dos semanas antes, según indicación de tu médico nuclear. Algunos profesionales recomiendan seguir con ella durante algunos días después del tratamiento. Se considera que una dieta es pobre en yodo cuando reduce el consumo de este elemento mineral a 50-60 µg/día.

Tu médico nuclear te dará una dieta con los alimentos de los que no debes abusar que contemplará  tus características personales. Te animamos a seguir sus indicaciones, pues puede ser el origen de una falta de eficacia del tratamiento y de falsos negativos en el rastreo corporal total, imprescindible para el seguimiento y la detección precoz de posibles recurrencias.

A continuación te aportamos una guía orientativa, que incluye productos ricos en yodo que debes dejar de consumir, otros alimentos a evitar y, por último aquellos, que puedes seguir consumiendo.

Alimentos ricos en yodo que debes dejar de consumir:

  • Sal enriquecida con yodo o yodada. El resto de los tipos de sal puede consumirse, ya que, además, puede ser perjudicial para ti suspender la sal.
  • Aliementos que contengan agar-agar, alginatos o cualquier derivado de algas marinas.
  • Mariscos, moluscos, pescados azules, conservas de pescado, en general, Pescados y derivados. En el caso de consumir pescado se limitará a los de menor contenido en yodo: lenguado, merluza, dorada y lubina.
  • Productos lácteos y sus derivados, como la leche, crema, leche condensada, yogurt, queso, mantequilla, helados, etc. Hay que tener en cuenta que los animales secretan yodo en la leche, y frecuentemente las máquinas ordeñadoras se higienizan con soluciones yodadas.
  • Soja o cualquier producto que la contenga, como la leche o la salsa de soja, también las hamburguesas de soja, etc.
  • Coles de Bruselas, judías verdes, acelgas, brócoli, espinacas, hojas de nabo, espárragos, remolacha, berros o apio.
  • De los huevos, debes dejar de consumir la yema.
  • Pan con yodo y, en general, productos de panadería industrual como panes y galletitas de aperitivo, etc, ya que utilizan harinas con conservantes yodados.
  • Chocolate

Alimentos que contienen yodo y de los que no hay que abusar:

  • Verduras enlatadas, como pepinillos o guisantes.
  • Fresas, manzana golden, mora o piña.
  • Carnes conservadas, vísceras, embutidos y charcutería, como el chorizo, salami, panceta, cualquier tipo jamón, salchichón, salchichas, butifarra, etc.
  • Frutos secos
  • Pizza
  • Melaza
  • Alimentos envasados que contengan conservamentes, como la mayonesa, salsas de tomate enlatadas, etc.
  • Refrescos embotellados, caramelos, pastillas, dulces con cubierta de color rojo, naranja y/o marrón.
  • Whisky, café o té instantáneo, o cualquier producto que contenga eritrosina E-127.

Alimentos permitidos:

  • Sal catalogada como sal no yodada
  • Del huevo puedes consumir la clara.
  • Carnes rojas, carne de cerdo, cordero, pollo y conejo en cantidades moderadas, pero deben ser frescas no curadas ni preparadas.
  • Pescados de río como la trucha.
  • Condimentos como la pimienta, canela y orégano.
  • Patatas y vegetales cocinados sin agregar sal y bien lavadas.
  • Fruta, excepto fresas, manzana Golden, mora y piña.
  • Cereales de grano integral.
  • Leguminosas como los guisantes, habas, garbanzos, lentejas y judías.
  • Arroz.
  • Vegetales frescos, incluyendo tomates y salsas frescas –no conservadas ni enlatadas–. Tratar de evitar la abundancia de espinaca y brócoli.
  • Vegetales de raíz y verduras. Eso sí, no abuses del ajo, acelgas, judías verdes, cebolla y champiñones.
  • Merluza y atún si es en cantidades moderadas.
  • Vegetales congelados que no tengan ingredientes agregados que sean ricos en yodo, como la sal común.
  • Claras de huevo, no debes tomar las yemas
  • Pan casero hecho con sal no yodada y aceite, nunca de soja, en vez de mantequilla o leche.
  • Soda, café o té siempre que esté preparado con agua destilada. Recuerda usar únicamente crema no láctea.


RECOMENDACIONES:

  • Debemos suponer que  la sal de todas las comidas precocinadas es yodada.
  • Si toma medicamentos, verifique su composición.
  • Evite las comidas de restaurante, ya que es difícil establecer los ingredientes exactos que se usan para prepararlas.
  • En caso de alimentos de origen vegetal, el contenido en yodo es muy variable y variará en función del terreno.
  • Puedes sustituir la leche de vaca por leche de arroz, avena, sésamo, quinoa, almendras, avellanas, girasol y coco.

 

Medicamentos que contienen yodo y deben evitarse. Ningún medicamento se suspenderá sin supervisión médica.

  • Cualquier contraste yodado.
  • Vitaminas y suplementos de dieta que contengan yodo. La mayoría de las vitaminas con minerales lo contienen.
  • Jarabes para la tos y medicamentos que contengan cubierta de color rojo, naranja y/o marrón. Consulte a su médico antes de dejar de tomar cualquier medicamento de color.
  • Antisépticos que contengas yodo.
  • Amiodarona (Trangorex). Es necesario comentarlo con el Cardiólogo

 Otros productos a evitar:

  • Cualquier esmalte de uñas.
  • Tintes para el pelo.
  • Autobronceadores.

 

Contenido en Yodo de algunos alimentos.
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