Carcinoma anaplásico de tiroides (CAT)

Tipos de cáncer de tiroides

Carcinoma anaplásico de tiroides (CAT)

es muy importante la derivación inmediata a un centro de referencia en cáncer de tiroides para su manejo especializado

Dentro de los carcinomas no diferenciados de tiroides el carcinoma anaplásico es el más indiferenciado.

Es una lesión altamente maligna y, a diferencia de los carcinomas diferenciados, invade rápidamente las estructuras adyacentes y metastatiza a distancia. Afortunadamente, representa solo el 2-5% del total de los cánceres de tiroides y suele presentarse en edades avanzadas, con mayor frecuencia en personas mayores de 60 años, especialmente mujeres.

Como hemos avanzado al explicar los carcinomas no diferenciados de tiroides en  la actualidad, se acepta que la mayoría, si no todos, de los carcinomas indiferenciados de tiroides surgen como resultado de la transformación anaplásica (desdiferenciación) de un carcinoma bien diferenciado preexistente. Los estudios más recientes parecen indicar que el CAT es el resultado final de la desdiferenciación de un CDT silente de largo tiempo de evolución, en el que han confluido dos factores principales: la estimulación de su crecimiento como causa de TSH altas y sostenidas y la mutagénesis.

Esta idea está apoyada por los estudios de biología molecular y es consistente con la presentación de la gran mayoría de los carcinomas indiferenciados en pacientes mayores con patología tiroidea previa (bocio de años de evolución que de repente comienza a crecer rápidamente, o pacientes con un carcinoma bien diferenciado inicial que tras recidivar varias veces durante años súbitamente se hace mucho más agresivo). El componente bien diferenciado que suele acompañar (y del que deriva) al carcinoma indiferenciado es el carcinoma papilar (o cualquiera de sus variante), pero puede ser también un carcinoma folicular, un carcinoma de células de Hürtle o un carcinoma pobremente diferenciado (carcinoma insular). La detección de un carcinoma bien diferenciado en el seno de un carcinoma indiferenciado depende de la minuciosidad del muestreo del tumor. A veces es necesario incluir la totalidad del tejido tumoral para encontrar el carcinoma bien diferenciado. Es probable que algunos nódulos esclerohialinos (fibrosos) presentes en algunos carcinomas indiferenciados representen la cicatriz residual del componente bien diferenciado que existía previamente.

Tratamiento

A menudo, estos pacientes se presentan con una enfermedad localmente avanzada con una masa cervical de rápido crecimiento y habitualmente de consistencia pétrea y síntomas ya de compresión e invasión local como disnea, disfagia o disfonía (las 3 Ds). En la mayoría de los casos aparecen ya metástasis a distancia siendo las más frecuentes y, por ese orden, pulmonares, huesos y cerebro. El error diagnóstico más habitual es confundirlo con un linfoma maligno pero es importante su diferenciación, puesto que su tratamiento y pronóstico no son iguales.

Es muy importante la derivación inmediata a un centro de referencia en cáncer de tiroides para su manejo especializado.

La opción terapéutica más utilizada y con mejores resultados es el Tratamiento combinado multimodal de cirugía, quimioterapia y radioterapia.

La cirugía, debe ser realizada por un cirujano de tiroides con mucha experiencia y  cada caso se considerará de forma individual intentando siempre resecar la mayor extensión posible del tumor. Paralelamente es importante lograr el control cervical local y se puede necesitar cirugía para colocar un tubo en la garganta y ayudar con la respiración (traqueotomía) o en el estómago para ayudar con la alimentación (gastrostomía). Se observa que el tratamiento con monofármacos anticancerosos produce remisiones parciales en algunos pacientes aunque se producen respuestas más completas combinando distintos fármacos. Aproximadamente 30% de los pacientes logran una remisión parcial con la doxorrubicina. La combinación de doxorrubicina y cisplatino parece ser más activa que la doxorrubicina sola y se ha observado que produce más respuestas completas.

A veces se intenta el tratamiento con yodo radiactivo, que también puedes ver escrito como I131, con la idea de destruir áreas tumorales mejor diferenciadas que puedan coexistir en el tumor y que todavía sepan atrapar yodo.

Para algunos pacientes, una opción puede ser inscribirse en un estudio clínico de nuevos tratamientos para el cáncer de tiroides. Pregunta a tu médico o a nuestra Asociación por los ensayos clínicos que estén en curso.

Revisado en Abril-2012 por el Dr. Don José Manuel Gómez Sáez en esa fecha coordinador del Grupo de Trabajo de Cancer Diferenciado de Tiroides de la SEEN