Seguimiento

Protocolos de seguimiento

Cada paciente es un caso individual. Los protocolos que ahora exponemos son sólo unas indicaciones generales. Tu endocrinólogo pautará tu caso concreto.

Pacientes con CDT de bajo riesgo a los que no se les ha realizado tratamiento ablativo con I131:

  • Control bioquímico:
    1. a los 3 meses: FT4 y TSH. El objetivo es alcanzar unas concentraciones de TSH de 0,3-2 mU/L bajo tratamiento hormonal sustitutivo. En los pacientes de bajo riesgo es suficiente mantener este nivel en el rango de la normalidad (0,1-0,5 mU/L) o en su límite inferior, independientemente de si se les ha realizado o no ablación.
    2. a los 6-12 meses: determinando Tg, Ac anti-Tg, FT4 y TSH, bajo tratamiento sustitutivo.
    3. Posteriormente, control de la terapia hormonal sustitutiva y determinaciones periódicas de Tg sérica. Deben evaluarse aumentos progresivos.
  • Pruebas de imagen: la ECO cervical es la herramienta principal en la vigilancia y seguimiento, dada su alta sensibilidad en la detección de metástasis linfáticas. Inicialmente, se realiza cada 6-12 meses, aunque no está claramente definida la frecuencia y duración del seguimiento.

 

Resto de pacientes tras el tratamiento ablativo con I131:

  • Pruebas bioquímicas:
    1. Control bioquímico a los 3 meses: FT4 y TSH. Mira en Tratamiento con Hormona Supresora para entender y hablar con tu endocrinólogo sobre cuáles deben ser tus niveles de TSH, según tu perfil de riesgo, tus características personales y el tiempo transcurrido desde la ablación.
    2. Control bioquímico a los 6-12 meses: determinación de Tg, Ac anti Tg, FT4 y TSH, bajo tratamiento sustitutivo. A los 12 meses es recomendable realizar determinación de Tg tras estímulo con TSHhr para verificar la ausencia de enfermedad.
  • Pruebas de imagen:
    1. La ecografía cervical es la herramienta principal en la vigilancia y seguimiento
    2. Tradicionalmente se ha aceptado la realización de un RCT con  I131 para evaluar la eficacia de la ablación junto a la determinación de Tg y ecografía. En la actualidad, se considera que puede tener utilidad en el seguimiento de pacientes con riesgo intermedio o alto de tener enfermedad persistente.
  • En caso de un perfil de riesgo alto hay que hacer las pruebas más a menudo y durante más tiempo. Las determinaciones de Tg y la realización de ecografía cervical pueden mantenerse casi de por vida.