Seguimiento

Nociones básicas

El seguimiento será de por vida y,  tiene que estar pautado por un endocrinólogo.

Aunque se haya conseguido datos de marcadores y pruebas de imagen normalizadas, tras los tratamientos necesarios, es imprescindible realizar un seguimiento periódico con un endocrinólogo de por vida.

Su objetivo es doble:

  • por una parte, mantener un adecuado control de la terapia hormonal sustitutiva y,
  • por otra, detectar lo más precozmente posible la persistencia o una recidiva tumoral.

El Cáncer Diferenciado de Tiroides (CDT) presenta un ritmo de crecimiento lento, lo que determina que puedan presentarse recidivas despues de varios años tras finalizar el tratamiento. Por lo tanto, tras el tratamiento inicial, mantener un seguimiento clínico de forma periódica y según indicación de tu endocrinólogo, es esencial. El descubrimiento precoz de las recidivas, tiene un impacto pronóstico positivo tanto para la curación como para la supervivencia.

Dicho esto, también es necesario que estos objetivos se adecuen al grupo de riesgo de cada uno evitando la sobreutilización de consultas y de técnicas de imagen, y los posibles efectos secundarios de una terapia de sustitución hormonal inadecuada.

Dado que la exploración física es poco sensible, el seguimiento del CDT se basa fundamentalmente en la realización de:

  • Determinación de la tiroglobulina (Tg) bien bajo tratamiento con  T4, lo que se llama Tg basal, o con TSH estimulada: es un marcador tumoral específico muy útil, pero debe medirse siempre, a la vez, la presencia de anticuerpos anti-Tg ya que su presencia puede interferir en la lectura.
  • Entre las técnicas de imagen, donde destaca la Ecografía tiroidea/cervical (ET), para las áreas ganglionares y lecho tiroideo. Combinada con las concentraciones  de Tg, proporciona mejor rendimiento diagnóstico que los otros métodos.
  • También sigue siendo frecuente utilizar el Rastreo Corporal Total (RCT) tras la retirada de la T4 o tras estímulo con TSHhr (Thyrogen).
  • Ante sospecha de recurrencia o metástasis no localizadas se deberá utilizar pruebas de imagen adicionales: tomografía computarizada del cuello y tórax y resonancia magnética de los huesos y cerebro, o la 18 F-fluorodesoxiglucosa-tomografía con emisión de positrones especialmente si hay rastreos negativos con Tg elevadas. La gammagrafía ósea es poco sensible.

Cualquier adenopatía de menos de 5 mm, debe tenerse en cuenta y explorarse periódicamente mediante ecografía tiroidea.

Actualmente se considera que un paciente ha tenido una ablación completa si en el control de seguimiento realizado a las 6-12 meses post-ablación se obtienen valores séricos de Tg indetectables  por método inmunométrico (y sin anticuerpos-antiTg) tras estímulo con TSHhr más  Ecografía cervical normal.

Tu endocrinólogo te indicará, en cada momento, cual es el siguiente paso a dar.