Otros tratamientos

Quimioterapia y radioterapia

El tratamiento de radioterapia no suele utilizarse en pacientes con cáncer papilar, folicular y medular de tiroides –en el anaplásico la combinación de radioterapia y quimioterapia sí muestra eficacia– , aunque sí se puede considerar la administración de irradiación después del tratamiento estándar en los siguientes casos: cirugía incompleta (residuo macroscópico posquirúrgico), extensión extratiroidea, enfermedad microscópica posquirúrgicas en pacientes mayores de 40 años con carcinoma papilar, recidivas no operables o que no respondan al radioyodo, como tratamiento paliativo en metástasis óseas, disfonía, disfagia, síndrome de vena cava superior y metástasis cerebrales tras cirugía, si procede.

Con respecto a la quimioterapia, hasta este momento era el tratamiento que se utilizaba cuando el tumor ya no era operable, pero con escasos resultados, ya que el cáncer diferenciado de tiroides es poco sensible a este tratamiento. Aunque puede ser utilizada en situaciones de enfermedad avanzada o progresión de la enfermedad, cuando no es posible administrar otras terapias, gracias a la eficacia de los inhibidores de las tirosina cinasas, cada vez es una terapia menos utilizada.