Cirugía

Cuestiones prácticas

algunos consejos para afrontar mejor la intervención quirúrgica

A continuación te indicamos varias cuestiones prácticas que te pueden ayudar a anticipar y vivir con más seguridad el proceso de la intervención quirúrgica.

  • Pregunta antes a tu médico cualquier duda o aspecto de la intervención que necesites aclarar o comprender mejor. Ten claro qué tipo de intervención van a realizarte y cualquier otra característica de tu caso.
  • Intenta no llegar cansado/a, es habitual pero contraproducente sobrecargarse de trabajo o dormir poco los días de antes.
  • Se realiza con anestesia general, por lo que pasarás unas pruebas médicas básicas los días anteriores.
  • Tendrás que ir duchado, sin esmalte de uñas, ni maquillaje, y te quitarás cualquier accesorio metálico, como pendientes, anillos, etc., o cualquier pieza dental móvil.
  • El hospital te facilitará la ropa de cama, pijama,  toallas y puede que un pequeño neceser para el aseo. De todas formas, puedes llevarte ropa cómoda y unas zapatillas, pues te levantarán al día siguiente y pasearás por la habitación.
  • No lleves mucho dinero ni objetos de valor.
  • En caso de hemitiroidectomía el paciente permanecerá en el hospital unas 24 horas después de la intervención y de uno a tres días después de una tiroidectomía total. En los casos en que la cirugía haya sido más compleja (vaciamientos ganglionares cervicales, cirugía de la recidiva) el ingreso hospitalario puede prolongarse, dependiendo de la complicación de la operación, de los drenajes y de las analíticas posteriores, que, por ejemplo, miden las concentraciones de calcio en sangre.
  • Generalmente el ingreso se realizará el mismo día de la intervención. Te citarán en el hospital por la mañana para que asistas en ayunas desde la noche anterior.
  • Intenta asistir acompañado para agilizar los trámites y estar más distraído. En cada hospital seguirán un protocolo de admisión. Deberás llevar tu documentación de identificación personal y la de la Seguridad Social o Sociedad Médica a la que pertenezcas.
  • Cuando ya estés registrado, normalmente te acompañarán a la habitación y te darán las indicaciones médicas pertinentes. El personal de la planta te recibirá para explicarte los detalles de la estancia, aclarándote cualquier duda que surja sobre horarios, visitas, llamadas, etc.
  • Si sigues algún tratamiento médico o ha surgido un nuevo dato relevante, debes  volver  a indicárselo a la enfermera o a tu médico si tienes ocasión.
  • En los casos de tiroidectomías de compleción es posible que te hayan mantenido sin tiroxina desde la hemitiroidectomía inicial para ir elevando la TSH. Aunque no tiene por qué ser relevante, lo ideal es llegar en estado eutiroideo, y nosotros recomendamos que vuelvas a recordar a tu cirujano que estás en estado hipotiroideo y le valores cómo te encuentras físicamente.  Tenlo especialmente en cuenta para otorgarte más tiempo para la recuperación después de la operación.
  • Si por el contrario, llegas en estado hipertiroideo, por ejemplo debido al  tratamiento de supresión hormonal, házselo saber también a tu cirujano, para que lo tenga en cuenta, especialmente si has tenido alguna vez taquicardias o problemas asociados de corazón.
  • Esperarás con la bata/camisón del hospital, hasta que llegue el momento de bajar al quirófano. A veces, pasa a verte el cirujano, otras no, depende de los horarios. Si no va a la habitación, también puede recibirte en la entrada del quirófano.
  • La duración de la operación depende de cada caso. Para tranquilizar a tus familiares o quienes te estén esperando en la habitación, no todo el tiempo que estás en quirófano están atendiéndote, hay esperas antes de empezar y luego en la reanimación, por tanto, tardarás algo más en subir. En algunos casos, pueden dejarte la primera noche en la UCI por precaución.
  • Tu cirujano pasará a explicaros los datos de la operación. No dudes en preguntarle cualquier duda y también, en pedirle tu informe de cirugía. Ten claro el tipo de intervención que te han realizado y si han tenido que extraer ganglios o algo más que la glándula tiroides.
  • Durante la operación te habrán realizado una biopsia intraoperatoria para orientar la intervención. Está bien conocerla, pero los datos definitivos no los sabrás hasta tener la biopsia definitiva para lo que necesitas esperar unos 10 días más.
  • En relación a la cicatriz, normalmente aprovechan un pliegue del cuello para disimular la incisión quirúrgica horizontal, y se realiza con técnicas de cirugía plástica. En una semana la llevarás destapada.
  • No es una intervención dolorosa, y no requieren muchos analgésicos después de la operación. Lo más frecuente es sentir un  dolor postoperatorio leve-moderado y requerir solo analgésicos de uso común domiciliario (ibuprofeno, nolotil, gelocatil, etc). El dolor más habitual es una moderada cervicalgia por la postura durante la operación.
  • A veces puedes sentir alguna molestia transitoria en la garganta debido a la intubación y otros síntomas específicos como un discreto cambio en la calidad de la voz, cierta incoordinación al tragar o sensación de mucosidad en la garganta que no puede movilizar con la tos y que  desaparecen a los pocos días.
  • Pasarán con frecuencia a realizarte analíticas, especialmente para controlar la concentración de calcio en sangre, que pueden verse afectados temporalmente por la operación. Si notas hormigueos en dedos y en los labios y tendencia a calambres musculares informa a enfermería. La hipocalcemia transitoria durante unos días después de la operación es relativamente frecuente pero se recupera, habitualmente con un tratamiento de 4 a 8 semanas con calcio  oral y, eventualmente, con vitamina D.
  • En principio, los riesgos de la tiroidectomía son los mismos que los de cualquier intervención quirúrgica con anestesia general y podría producirse infección de herida, hematoma, dolor prolongado en la zona operada o alteraciones en la cicatrización de la herida quirúrgica, pero no es frecuente.
  • El efecto más destacado es que a partir de ese momento necesitarás tomar diariamente un suplemento externo de tiroxinapara sustituir las hormonas tiroideas que sintetizaba tu tiroides. Aclara con tu médico cuándo y con qué pauta debes empezar a tomarlo, pues depende de muchos factores individuales. Básicamente dependerá de si te van a tratar con yodo radioactivo, del momento en que va a haber disponibilidad de habitaciones plomadas para dártelo y del método de preparación que van a utilizar para elevarte la TSH que puede ser:
    • Mediante unas inyecciones de TSHhr (Thyrogen) con lo que podrías empezar con las pastillas de tiroxina empezando con dosis bajas y con pauta progresiva ascendente.
    • Dejándote en estado hipotiroideo, en cuyo caso y si el radioyodo va a poder ser a continuación de la cirugía, te mantendrán ya sin tiroxina, hasta después del radioyodo.
  • En todo caso, y aunque aún necesites unos días de descanso cuando estés de vuelta a casa, la recuperación de la intervención suele ser rápida.
  • Si te han empezado a inducir el hipotiroidismo justo después de la operación, el cansancio que notarás se deberá básicamente a la falta de hormonas y no tendría por qué achacarse a la operación en sí.

Cuestiones prácticas.
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