Archivo: julio 2015

Cómo informar al paciente de cáncer de tiroides: Presente y futuro del CDT

Cuando una persona es diagnosticada de cáncer, sea de tiroides o cualquier otro, se da cuenta en la mayoría de casos que la información que tenía hasta el momento se hace insuficiente para entender su propia enfermedad y para conocer los pasos a seguir a partir de ese instante.

Desde el diagnóstico mismo comenzará un camino en busca de más información que le llegará por diversas vías, siendo normalmente la principal de ellas la del especialista médico que le atienda, pero las vías de información no acaban aquí: Familiares, conocidos, libros, revistas, trípticos, prensa, televisión, internet…

A su vez el médico que atiende al paciente diagnosticado de cáncer se cuestiona cómo, cuánto y cuándo informar a la persona que tiene enfrente, pues no todos los pacientes son iguales y unos desean más información que otros, unos comprenden mejor que otros, y algunos se pueden derrumbar con sólo escuchar la palabra cáncer.


Recibido el diagnóstico el paciente recapacita y recuerda todos los datos que existen en su cabeza, para unirlos a los nuevos que va recibiendo y a su vez es capaz de comprender y recordar


Hemos preguntado a Furio Pacini, Presidente de la European Thyroid Association para que nos exponga cual es su parecer sobre cómo se debe informar al paciente y su opinión es clara: Se debería informar al  paciente lo máximo posible sobre la enfermedad en general y específicamente sobre su propia enfermedad. No debería tener que buscar más información sobre el cáncer de tiroides en los periódicos o revistas, sino que debería de hablar con los médicos que lo están tratando”

La razón, nos parece clara: es muy difícil para un paciente llegar no sólo a discriminar que información es la correcta sino a adaptarla y adecuarla a  su caso concreto.

Ante la falta de tiempo que el Sistema Sanitario concede a los médicos para poder explicarnos mejor la enfermedad y nuestro caso es donde los pacientes expertos y las asociaciones de pacientes tienen una función clara.


 

Presente y futuro en el tratamiento del cáncer de tiroides

Desde AECAT, asociación de pacientes para pacientes, también informamos además de unir a personas afectadas, defendiendo intereses y compartiendo información contrastada y veraz sobre los múltiples aspectos que rodean a nuestra enfermedad. Intentamos que esa información se adecue al camino emocional del paciente, que tan bien conocemos.

Un paso más es acercar al paciente la voz de los médicos, de los mejores especialistas para que aprendan las claves de su enfermedad, ofreciendo respuesta a sus dudas, que son también las nuestras, y trabajando por obtener información de primera mano de los mejores especialistas sobre el presente y futuro en el tratamiento del cáncer de tiroides.

En esta entrevista nos hemos dirigido a quien más conoce el presente del cáncer de tiroides y más puede anticipar su futuro:


 
El presidente de la European Thyroid Association nos explica que: “Hoy en día el  cáncer de tiroides es una enfermedad que se cura en más del 90% de los casos, pero aún así tenemos que seguir mejorando, para poder ofrecer una mejor vida y un mejor diagnóstico también al 10% que actualmente no tiene cura”.

Como nos explica Furio Pacini  en los últimos años la investigación en el tratamiento de esta enfermedad está dando sus frutos, con nuevos enfoques que ofrecen tratamientos cada vez menos agresivos para el paciente, con nuevas medicinas que apenas hace 10 años atrás no existían. “La investigación en este campo está muy activa. Todos los años tenemos nuevos fármacos y métodos, los cuales estoy seguro que contribuirán a mejorar la tasa de curación de estos pacientes y también a proporcionarles una mejor calidad de vida.”  nos explica Furio Pacini

Todo esto contribuye hoy en día a una mejor tasa de curación y una mejor calidad de vida a los pacientes de cáncer de tiroides.

Tenemos la esperanza en el trabajo que realizamos desde AECAT y el deseo que valga, tanto a los recién llegados como a los “veteranos”, para ofrecerles la información desde la experiencia propia por haber pasado por lo mismo que ellos y con información contrastada que les ayude a vencer y sobretodo comprender y convivir con la enfermedad, en el presente y futuro de su vida, mientras tanto llega su curación.


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Atención psicológica

Atención psicológica en AECAT

Consejos de nuestra Psicóloga

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El tratamiento hormonal combinado de T4 Y T3 a debate

¿Te has preguntado alguna vez por qué te dan solo una pastilla de tiroxina o T4 para sustituir tu función tiroidea cuando la glándula tiroides genera otros tipos de hormonas y, en concreto, T3 –triyodotironina- además de T4?

La explicación habitual es que cada tejido tiene su propia capacidad de extraer hormona tiroidea de la T4, y puede convertir la T4 en la forma activa, T3, dentro de la propia célula.

Sin embargo, mientras que en los tratamientos clásicos se sigue realizando la sustitución hormonal solo con la aportación de una pastilla diaria de T4 –también llamada L-tiroxina o levotiroxina-, muchos pacientes, que no se sienten bien, preguntan por otras opciones dado que leen en algunos foros las ventajas de aportar al organismo T3 además de T4 e incluso hormonas llamadas “naturales”, normalmente extracto de tiroides de cerdo.

Hemos consultado sobre estos aspectos y estas supuestas ventajas a uno de los mayores especialistas europeos en la terapia de sustitución con hormona tiroidea, el Dr. Colin Dayan, secretario de la European Thyroid Association sobre su opinión al respecto.


Más del 1% de la población sigue una terapia hormonal sustitutiva


Dos son los asuntos en que nos hemos centrado en la entrevista:

  • Que causas puede haber detrás de que un porcentaje, afortunadamente bajo, de pacientes que no se sienten realmente bien con la terapia hormonal sustitutiva.
  • En qué casos tiene sentido recurrir a la T3 para complementar a la T4 , o, incluso, recurrir al extracto natural de tiroides del cerdo, y si se conocen sus efectos a corto y largo plazo en la salud.


Como vemos, el Dr. Colin Dayan, nos recomienda prudencia.

La European Thyroid Association avisa de que,  si bien, en aquellos pacientes que no se sienten bien con el tratamiento de T4, puede combinarse en casos excepcionales la T3 con la T4, esta medida es todavía experimental y solo se puede llevar a cabo con seguridad de la mano de un endocrinólogo experto en la terapia de sustitución hormonal, capaz de valorar y descartar cualquier otra causa del malestar (problemas de asimilación, alergias, falta de optimización terapéutica y por tanto necesidad de ajuste de dosis, interacción con otro medicamento, o dieta,…) capaz también de controlar el equilibrio entre ambas, de evaluar su efectividad –el doctor nos fija un plazo de 6 meses para su contrastación – y, por último, de valorar convenientemente los riesgos de mantener a largo plazo el tratamiento.

Esto es así, porque la T3 es la forma más activa y eficiente de la hormona tiroidea, y es muy difícil al pautar una combinación de T4 y T3 saber hasta qué punto el paciente está siendo expuesto a un exceso de hormona tiroidea.

Recordamos que niveles ligeramente más altos de hormona tiroidea durante cinco, diez años, aumentan el riesgo de problemas cardíacos, y el riesgo de pérdida de masa ósea u osteoporosis y, aunque aún no se ha experimentado el suficiente tiempo, en el caso concreto de la T3, el doctor considera que es probable que ayude al paciente a  corto plazo pero no tanto a largo plazo.

“Suelo decir a mis pacientes que no se puede usar una hormona como droga, y les pongo el ejemplo de la testosterona” – nos comenta Dayan- “Todo el mundo entiende que si un hombre toma demasiada testosterona puede aumentar su fuerza, pero no la está usando como una hormona, sino como una droga. Tenemos que ser cuidadosos y no usar demasiada T3 y T4, y conseguir así más energía y un mayor sentimiento general de bienestar, usándolas como estimulante más que como sustitutivo de la hormona tiroidea de una persona”

En este sentido, el doctor es claro al no recomendar el extracto desecado de hormona tiroidea, que en general se extrae del cerdo. La razón es clara:  en el cerdo la proporción de T4/T3 es 4 a 1 mientras que en el ser humano la T3 está mucho menos presente en una proporción de solo 1 a 13, por tanto al tomar extracto de tiroides de cerdo incorporas mucha más T3 de lo que aportaría nunca a tu propio metabolismo una glándula tiroides sana. Frente a esta opción la combinación de preparados de T3 y T4 sí permite controlar el equilibrio entre ambas.

En todo caso, cada paciente tiene que evaluar con su médico la seguridad a largo plazo frente a la calidad de vida actual, ya que, es cierto que en todas las estadísticas aparece un porcentaje bajo de pacientes que no se han vuelto a sentir bien desde que toman hormona exógena.

En estos casos, es importante descartar primero cualquier otra causas de este malestar, tal y como recogimos en el webinario del Dr. Sánchez Franco <Aspectos Prácticos del Tratamiento con Hormona Tiroidea>  como posibles problemas de alergia al excipiente, contraindicación con algún medicamento o tipo de dieta, y buscar la optimización terapéutica de la TSH para ese paciente dentro de la horquilla general.

Finalmente, para sumarse a la complejidad del asunto, sabemos que los niveles de hormona tiroidea en sangre no reflejan los niveles de cada tejido, porque cada tejido tiene su propia capacidad de extraer hormona tiroidea de la T4, y puede convertir la T4 en la forma activa, T3, dentro de la propia célula, y no podemos saberlo sólo analizando los niveles en sangre.

Gran parte de la investigación actual se centra en conocer precisamente estos receptores de hormona tiroidea en los tejidos para mejorar la salud a corto y largo plazo de los pacientes que requieren terapia hormonal exógena.

No podemos olvidar que las hormonas tiroideas determinan la acción de todos los órganos de nuestro cuerpo menos el bazo. De su equilibrio depende nuestra salud y nuestro futuro.


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Las hormonas tiroideas: que son y para qué sirven

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Aspectos prácticos del tratamiento con hormona tiroidea

Aspectos prácticos del tratamiento con hormona tiroidea

 

Las hormonas tiroideas: que son y para qué sirven

Las hormonas tiroideas son reguladoras de vida.

Son macromoléculas que viajan a través de la sangre llegando a todas las células del cuerpo. Son esenciales para el desarrollo de todas ellas.

La energía o la temperatura son algunas de las funciones en que participan. En realidad intervienen en todos procesos metabólicos y funcionales de nuestros tejidos.

Los iones de yodo y la proteína tirosina forman parte de la  composición química específica de las tironinas y  circulan por nuestro organismo regulando todo tipo de funciones.

Para entender mejor el lenguaje de nuestro endocrino en sus explicaciones respecto a nuestra tiroides es conveniente conocer nuestras hormonas y proteínas tiroideas:

Cuando hablamos de hormonas tiroideas nos referimos a: T1, T2, T3, T4, TSH

La numeración 1, 2, 3, 4 tiene relación con la cantidad de Yodo que encontramos en su composición (representado en las fórmulas químicas: I).

Por ello en los procesos endocrinos y nutricionales relacionados con la tiroides se tiene en cuenta el contenido de este elemento “I” en la alimentación.

T1, en su composición encontramos un ión de yodo, I. Su nombre recoge esta especificidad y se denomina monoyodotirosina, MIT

T2, se caracteriza por dos iones de yodo en su composición química, II. Es la diyodotirosina y se representa por las siglas DIT

De la combinación de MIT Y DIT obtendremos la T3 y la T4:

T1+T2= T3 ,Triyodotironina. Podemos apreciar los 3  radicales de yodo: III

t1 y t2

T2+T2= T4 , Tetrayodotironina, también conocida como Tiroxina. Es la portadora de IIII átomos de yodo en su nomenclatura.

t2 y t2

TSH: la produce la hipófisis. Esta gládula endocrina situada en la base del cerebro segrega la tirotropina, TSH, cuya función es regular la producción hormonal de la tiroides. Estimula la producción de proteína tiroglobulina presente en T3 y T4.

La T4 se transformará en T3 por intervención de la TSH:

Por  nuestro organismo circula la T4, también llamada prohormona, que se transformará en T3 cuando nuestro cuerpo la necesite. La concentración de T4, en sangre, es mayor que la de T3. Sin embargo la más activa en el organismo es la T3. Aquí es donde entra en acción la TSH, que es la responsable de la regulación de  las necesidades hormonales, actuando  a favor de  una mayor producción como respuesta a momentos de escasez o inhibiendo el proceso cuando hay alta concentración de hormonas T3.

Además, T3 y T4 se forman en la glándula tiroidea. Sin embargo la TSH procede de la hipófisis. La TSH es la hormona estimulante de la tiroides. Cuando los niveles hormonales descienden,  la hipófisis lo detecta y libera TSH que animará a la glándula tiroidea a la producción hormonal.

 

Proteínas tiroideas

Hemos de saber que, junto con estas hormonas, también juegan un papel muy importante ciertas proteínas, entre ellas destacan la Tiroglobulina y la TBG.

Tiroglobulina: es una proteína que sintetiza la glándula tiroides por estimulación de la TSH. Con esta proteína se formarán T3 y T4. Es por esto un buen marcador para casos de carcinoma diferenciado de tiroides.

TBG (thyroxine-binding globulin). Es una proteína transportadora de hormonas tiroideas. Esta relación hormona y proteína transportadora es muy importante para enterder cómo actúa en el organismo humano. Su alianza puede durar varios días, en función de la demanda del organismo. Así en nuestro cuerpo podemos encontrar “T4 libre” (hormona desligada de la proteína) y otro valor de “T4 total” (ligada a la proteína TBG). El endocrino valorará los niveles de T4 libre y T4 total en los casos de optimización terapéutica.

Una curiosidad: la Tirosina es uno de los 20 animoácidos con que se forman las proteínas que a su vez foman parte de las hormonas tiroideas. Con este nombre no hemos de confundirla con la hormona T4, tiroxina.

 


 

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Conoce las hormonas tiroideas (I): El papel de la TBG

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Embarazo y cáncer de tiroides ¿Es posible?

¿Es posible seguir adelante con los sueños de ser madre después de que te hayan detectado un cáncer de tiroides?

Las afectadas escuchan todo tipo de  comentarios, comentarios disfrazados de precauciones, miedos y bulos, que no consiguen sino mantener un estado de confusión y miedo.

Desde AECAT podemos responder de manera general que sí es posible seguir con los sueños de ser madre después de un CT, pero con algunos cuidados y precauciones médicas necesarias, y sobretodo analizando con cuidado los casos más complicados.


Lo importante, más que nunca, es el seguimiento y control por parte de tu endocrinólogo


Como en cualquier embarazo, la tranquilidad y la seguridad juegan un papel fundamental en el adecuado desarrollo de feto y en el bienestar del proceso. Intentemos guiarnos de información fidedigna y científica.

Son muchas las dudas que genera un embarazo cuando la madre ha sido o es paciente de cáncer de tiroides. Un porcentaje alto de pacientes son mujeres en edad fértil que viven con angustia el intentar compaginar un tratamiento con su deseo de ser madre.

Por ello hemos entrevistado al Dr. Juan C. GalofréCoordinador del Grupo de Trabajo de Cáncer de Tiroides (CT) de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), para que nos resuelva las dudas que nos hacen llegar los pacientes. Estas son su recomendaciones:

En caso de encontrarse en remisión después de haber superado un cáncer diferenciado de tiroides, y querer quedarse embarazada según el doctor “La recomendación es esperar un mínimo de 6 meses después de haber recibido la última dosis de radioyodo”Existen estudios que aconsejan un año, pero el doctor considera que seis meses es un tiempo seguro de espera.

Sin embargo también hay que cuidar este tiempo de prevención después de cada rastreo diagnóstico. Recomendamos que en el caso de planear quedarte embarazado hagas esta pregunta a tu médico nuclear para que pueda orientarte de una forma individualizada.

Además Galofré nos aclara de forma clara y contundente que  “Un embarazo no supone riesgo de incrementar la aparición de recidivas de cáncer diferenciado de tiroides” tan solo hay que tomar unas precauciones como que el seguimiento por parte de nuestro endocrinólogo sea más exhaustivo sobretodo porque los valores de TSH varían por motivos fisiológicos del embarazo y, en general, se recomienda vigilar y aumentar la dosis de hormona tiroidea en un 30%

Se controlarán los niveles de T4 libre y tiroglobulina entre otros. “La mujer embarazada tomará yodo a través de su dieta, no para ella, sino para feto, que a partir del tercer trimestre empezará a generar sus propias hormonas con su propio tiroides”

La otras situación por la que, a veces, nos preguntan los pacientes y sobre la que hay escrito muy poca  información es sobre los riesgos de quedarse embarazada mientras aun no se tiene el alta ni se está en remisión del cáncer de tiroides. En estos casos, si estas planificando un embarazo es muy importante hablar de tu deseo con tu endocrinólogo y valorar los riesgos y los momentos de forma individualizada.

El Dr. Juan C. Galofré considera que de ocurrir un embarazo antes del alta, puede tratarse con relativa tranquilidad aunque mucha mas vigilancia  ya que “en general el embarazo no supone un exceso de riesgo para la evolución del cáncer de tiroides”, aunque hay que analizar caso por caso.

Para ello distingue, dos escenarios:

  1. - Aquellos casos en que la paciente no está del todo curada, porque hay algún resto de enfermedad bioquímica, pero se trata de pacientes con  una tiroglobulina baja casi  indetectable, embarazos que en la actualidad se ven con más tranquilidad siempre que se vaya de la mano del endocrinólogo.
  2. - Y los casos más complicados,  en que sí existe algún resto de enfermedad estructural, algún foco detectable o adenopatía. En estos casos, de producirse un embarazo, siempre habrá que analizarlo de forma individualizada con el endocrinólogo, pero en términos generales el doctor Galofré estima que se podrá hacer seguimiento de los restos tumorales pudiéndose posponer las posibles cirugías  y  radioyodos  hasta que el embarazo llegue a término.


Por nuestro lado, aportar la necesaria tranquilidad que para una gestación es beneficiosa, y que con el seguimiento cercano del especialista se consigue.

Para ello, ir siempre de la mano de nuestro endocrinólogo y esforzarnos en buscar información científica y contrastada, que en este caso, con la ayuda del Dr Galofré, tenemos asegurada.

Os recomendamos entrar en la ponencia virtual o webinar que el doctor nos ofreció sobre este asunto para estudiar con detenimiento las implicaciones que un embarazo tendría para los pacientes de nódulos o incluso de cáncer de tiroides, y por supuesto, para los bebés.


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