Archivo: julio 2014

Conexión entre el deporte, el estrés y el sistema inmunológico.

El ejercicio físico involucra casi todos los sistemas y órganos de nuestro cuerpo y dependiendo de factores como: la intensidad, duración, frecuencia con las que realicemos la actividad física, responderán nuestros sistemas cardiovascular y musculo-esquelético, y también el neuroendocrino e inmunológico que están muy relacionados con padecimientos de la tiroides.

¿Pero cómo es esta respuesta integrada de los distintos sistemas de nuestro organismo cuando realizamos ejercicio? En primer lugar, el sistema musculo-esquelético lleva a cabo las indicaciones motrices generadas por el sistema nervioso central, y posteriormente la puesta en marcha del resto de los sistemas es esencial para el obtener energía en el tejido muscular necesaria para el mantenimiento de la actividad motora. Los cambios que se presentan en el sistema cardiovascular se identifican por un aumento en la presión arterial, frecuencia cardiaca y demanda de oxígeno, todo esto sumado a la liberación en la sangre de hormonas tales como adrenalina, noradrenalina, beta endorfina, hormona del crecimiento y cortisol, hormonas tiroideas y la disminución de la insulina.

Entendiendo este funcionamiento en el que se involucran muchos órganos de nuestro cuerpo, existen muchas explicaciones del por qué el ejercicio fortalece el sistema inmunitario, permitiéndole combatir enfermedades bacterianas o virales simples, pero sobre todo que defienden la disminución en la posibilidad de contraer enfermedades más graves como la osteoporosis, cardiopatías o incluso cáncer.

 

 

Cuando atravesamos por un episodio de estrés, la reacción de nuestro organismo es elevar los niveles en la sangre de una de las hormonas que mencionamos anteriormente el cortisol”. Múltiples estudios han demostrado que ante la propensión de contraer una enfermedad lo relevante no es el aumento de esta hormona en sí mismo, sino la forma en la responden los tejidos de nuestro organismo ante este incremento de la hormona.

Es por esto que para contrarrestar los efectos negativos del estrés, uno de los muchos beneficios de realizar ejercicio además de ser antioxidante, antiinflamatorio, entre otros,es precisamente actuar comodesestresante ¿pero de qué forma?. Cuando se realiza actividad física se modifica el perfil hormonal de la persona que está bajo un periodo de estrés, facilitandoel funcionamiento de su sistema inmune al desbloquearse una especie de “freno” que se activa por lasituación neuro-endocrina por la que se atraviesa en ese momento como consecuencia del estrés. Es decir, realizar ejercicio produce la bajada en los niveles de cortisolque como consecuencia del estrés están perjudicando el funcionamiento del sistema inmune.

Como vemos, la relación entre estos tres componentes es muy estrecha, ya que ante periodos de el estrés y al ejercitarnos se generan cambios fisiológicos en nuestro organismo; que en el caso del estrés son negativos y en el caso de realizar actividad física positivos, los cuales se presentan en función de las variaciones en el tipo, la duración, la intensidad y la cronicidad del ejercicio y de las diferencias en la constitución de cada persona.

Algunas recomendaciones

Aunque hemos expuesto los beneficios de realizar ejercicio, los ejercicios pesados y prolongados y sin el entrenamiento adecuado podrían inducir al efecto contrario e incrementar la presencia de hormonas relacionadas con el estrés. Como solemos decir generalmente, cualquier cosa en exceso es nociva para la salud.

Realizar al menos una caminata diaria (30min) o seguir una rutina simple de ejercicios unas tres veces por semana resulta hábito saludable y que además nos proveerá de energía.

Voces en el camino, es una gran oportunidad para realizar ejercicio a través de las últimas cinco etapas del Camino de Santiago junto con simpatizantes y pacientes de Cáncer de Tiroides de todo el mundo, una actividad que además de bienestar físico nos acerca al bienestar mental y emocional.

Comprender el tratamiento del cáncer de tiroides: 2ª etapa del Camino

El cáncer siempre te pilla desprevenido: te sorprende siendo madre, padre o hijo, sacando adelante un proyecto personal o profesional, planificando unas vacaciones o luchando por mantener un trabajo. Y de pronto todo lo que eran tus planes y tu día a día se rompe y se abre un nuevo camino en el que todo son dudas.

Al principio surgirán multitud de cuestiones sin respuesta. No entiendes nada y puede que lleves muchas preguntas preparadas para tu médico, pero en el momento de llegar ante él, sólo buscas que te conteste una sola duda, mientras le vigilas cada gesto que haga: “¿Cuál es el riesgo real? Usted, que ha visto tantos casos, ¿de verdad cree que yo me curaré?”

Buscas certezas y no te sirven las estadísticas, por muy alentadoras que sean. En realidad, nadie te las puede dar y tienes que ir viviendo, una a una, cada etapa del nuevo Camino al que ahora,  sin quererlo y de forma abrupta, te enfrentas. Comprender las claves del proceso y lo que debes hacer y saber para intentar llegar a buen destino es importante para ti pero es también uno de los grandes esfuerzos que tendrás que hacer en este Camino. Sin embargo, merecerá la pena: te ayudará a integrar tu nueva vida,  aumentará tus competencias,  sacando partido de los recursos sanitarios disponibles, saber si, por ejemplo, es conveniente contrastar con una segunda opinión, y te permitirá implicarte en las decisiones cuando sea necesario pero, sobre  todo, te ayudará a comunicarte mejor con tus médicos  y seguir mejor sus pautas.

 

Puedes oírlo de la voz de Chelo, una paciente de Logroño:

 

 

Como verás en http://vocesenelcamino.aecat.net/etapa.php?stage=2&lang=es ante la pregunta de “¿qué te ayudó a comprender y asimilar el proceso?” la mayoría destaca el papel de la información y la importancia de contar con el ejemplo de otros pacientes.

Por eso, no dudes en buscar  apoyos, pero no te exijas de más porque es un proceso gradual. Ve poco a poco, siempre al ritmo que tú necesites.  Es importante que nadie te fuerce y, más allá de las cuestiones prácticas y operativas, se respete que sepas sólo lo que tú quieras saber. En nuestra web empezamos cada apartado del tratamiento (dentro de los links que indicamos abajo) con unas Nociones Básicas que debes leer al principio y sobre los que luego profundizamos para los que sí quieran conocer más.

Leer las Nociones Básicas es indispensable para entender mejor a tu médico y te permitirá preguntarle sobre tu caso particular y aprovechar mejor el tiempo de la consulta. Es preferible que no vivas el proceso solo y que vayas a las consultas del médico con alguien de apoyo, con quien contrastar la información y las pautas a seguir. Los dos estaréis afectados emocionalmente y la falta de tiempo o el tipo de vínculo con el médico no siempre ayuda, pero el ser dos, os permitirá obtener una información más fiable. Aun así comprobaréis que nada más salir, seguramente ya tendréis nuevas dudas y preguntas.

Puedes encontrar más consejos de cómo comunicarte con tus médicos (y con tu familia) en este link:  http://www.aecat.net/consejos-practicos/consejos-psicologicos/la-comunicacion-del-paciente-con-cancer/

Itinerario del Paciente de Cáncer de Tiroides

Cuando el cáncer que te detectan es de tiroides, las dudas sobre el Camino a seguir son aún más grandes ya que seguramente no conoces a nadie que lo haya padecido (supone solo el 1% de las de todas las neoplasias) y existe un gran desconocimiento sobre este tipo de cáncer, sobre sus tratamientos y efectos secundarios, tan diferentes al de otros cánceres.

Una de sus “particularidades” es que, por las características que impone el tiroides,  el médico de referencia no será un oncólogo, sino un endocrinólogo experto en CT aunque pronto tendrás que comprender el papel de otros especialistas que forman parte de este mismo Camino. Lo correcto es que las decisiones sobre tu tratamiento se tomarán dentro de un equipo multidisciplinar. Te mostramos, a continuación, un itinerario básico para los casos papilar y folicular, los más comunes:

Intervención quirúrgica: Tras el diagnóstico, el siguiente paso es la cirugía para lo que te derivarán  a un cirujano o un otorrino experimentado en cáncer de tiroides. Cada vez se da más importancia a las pruebas diagnósticas previas que permite orientar la operación e ir valorando si es necesario extirpar sólo el tiroides o también alguna cadena ganglionar. (www.aecat.net/el-cancer-de-tiroides/tratamiento-quirurgico). Tras la cirugía, la anatomía patológica dará a tus médicos nuevas pautas para redirigir el tratamiento.

Tratamiento Hormonal: Desde el momento en que te extirpen la glándula tiroides, dejarás de producir total o parcialmente las hormonas tiroideas T3 y T4, y necesitarás tomar una pastilla de tiroxina de por vida que deberá ajustarte el endocrinólogo de forma paulatina. Dependiendo de tu perfil de riesgo esta pastilla buscará sólo sustituir la secreción hormonal de tu tiroides o también suprimir la TSH para reducir el riesgo de recidiva. Más información la puedes encontrar aquí: http://www.aecat.net/el-cancer-de-tiroides/terapia-de-supresion-hormonal/

Tratamiento con radioyodo: En la gran mayoría de los casos a continuación se suele dar un  tratamiento metabólico con yodo radiactivo (www.aecat.net/el-cancer-de-tiroides/tratamiento-con-yodo-radiactivo) que destruye las células de CT (y de tiroides en general) que hayan podido quedar tras la cirugía. La palabra “radiactivo” no siempre da “muy buena espina” pero se trata de un proceso seguro y bien pautado, para el que debes dirigirte a un hospital con Medicina Nuclear, que son los especialistas en radiofármacos. Estos fármacos suelen aplicarse dentro del organismo por diversas vías, en nuestro caso es una cápsula, y a través de unos aparatos, originan imágenes que sirven para entender mejor el funcionamiento de los órganos estudiados. Para ello hace falta seguir unas pautas, en concreto:

  1. Una preparación previa para elevar tu TSH y conseguir una mayor efectividad del tratamiento. Puedes ver los métodos posibles en http://www.aecat.net/consejos-practicos/terapiacon-yodo-radioactivo/que-debes-hacer-para-prepararte/. Además deberás seguir una dieta baja en yodo tal y como aquí te explicamos: http://www.aecat.net/consejos-practicos/terapiacon-yodo-radioactivo/dieta-baja-en-yodo-y-otras-recomendaciones/
  2.  En el caso de dosis superiores a 30mCi será necesario que se administre en habitaciones plomadas, donde se estará aislado unos 2 ó 3 días y se irá eliminando la dosis antes de poder salir al exterior en condiciones de seguridad. http://www.aecat.net/consejos-practicos/terapiacon-yodo-radioactivo/en-la-habitacion-plomada/
  3. Por último y durante unos días (dependiendo de la cantidad de la dosis) habrá que seguir unas recomendaciones de radioprotección, durante y después del tratamiento, para garantizar tu seguridad y la de otros. http://www.aecat.net/consejos-practicos/terapiacon-yodo-radioactivo/consejos-de-radioproteccion/

Rastreo Corporal y determinación de la tiroglobulina y anticuerpos antitiroglobulina:  Justo después del radioyodo pero también a los 6-12 meses se realizará en Medicina Nuclear un Rastreo Corporal (RCT)que dará una “foto” del tejido tiroideo (maligno o no) que queda en tu cuerpo. Al contrario de lo que la gente intuye el radioyodo no actúa de forma inmediata sino que requiere de esos meses para ser efectivo con lo que tendrás que mentalizarte para la espera.

Seguimiento: Una vez acabado el tratamiento, y ya de por vida, pero  en especial durante los primeros años, debes ir periódicamente a seguimiento con tu endocrinólogo. Mira las pautas y pruebas imprescindibles aquí: http://www.aecat.net/el-cancer-de-tiroides/seguimiento/

Como pacientes, por último, queremos mandar un mensaje positivo a la vez que realista, y  es que, a pesar de las dificultades de la vivencia y las posibles complicaciones, el porcentaje de curación es muy elevado. Eso sí, no te pongas plazos, ni intentes anticipar posibilidades o resultados antes de tiempo, es mejor afrontar cada etapa una a una. Poco a poco, tu vida se normalizará y lo más duro del Camino, habrá quedado atrás.

Sin más, os dejamos con los consejos de Inma y Rosa. A su manera, y desde experiencias muy diferentes, las dos hermanas nos vienen a recordar la  importancia de “prevenir antes que curar”.

 


 

 

 

El diagnóstico de cáncer de tiroides: 1ª etapa del Camino

Cuando escuchas la palabra cáncer, comienzas un camino sembrado de dudas e incertidumbres. Ante tal diagnóstico el impacto emocional es muy grande y son muchos los  pensamientos que te pueden venir a la cabeza. Desde luego, el miedo: “tengo cáncer” que en momentos se convertirá en angustia; puede que la rabia o la ira: “¿por qué a mí?”, y  seguramente las dudas o la impotencia “¿y ahora qué hago con mi vida?”, “¿qué tratamientos hay?”, “¿cuál es el alcance de la enfermedad?” y un largo etcétera.

Nadie está preparado para este diagnóstico, pero ante tal realidad, lo único que nos queda es la aceptación: “tengo cáncer, pero tengo que tirar para adelante.” Asimilar el cambio, para lo que ayuda el ejemplo de cómo lo han integrado otros pacientes y la búsqueda de información, ya sea a través de los médicos o a través de internet o libros, para intentar comprender el proceso y poder rentabilizar el tiempo con tu médico. El contar con la mayor cantidad de información posible es muy importante a la hora de enfrentar la enfermedad, ya que la información es poder.

La importancia de estos factores lo vemos claramente en el ejemplo de  Inma y Rosa. Dos hermanas diagnosticadas de carcinoma papilar de tiroides con las que iremos siguiendo este Camino de la enfermedad.  Primero se le diagnosticó a Inma, enfrentándose al cáncer sin información sobre la enfermedad, sin conocer bien el tratamiento, ni contar con referencias de buenos especialistas. Tampoco conocía a más pacientes con cáncer de tiroides.  Os invitamos a ver lo que comenta:

Por el contrario, su hermana Rosa, contaba ya con la base suficiente para valorar convenientemente su tumor, que además gracias a sus mayores conocimientos había conseguido detectar a tiempo. Ella misma lo explica en el siguiente vídeo:

Si quieres escuchar más voces de pacientes contándote cómo vivieron esta etapa, puedes hacerlo en http://vocesenelcamino.aecat.net/etapa.php?stage=1&lang=es

 

Pautas para afrontar mejor el diagnóstico

Un diagnóstico de cáncer siempre es complicado de asimilar, tanto para el paciente como para sus allegados. Debes saber que comprender e integrar la noticia es algo paulatino, que te llevará tiempo y será un camino paralelo al del tratamiento según vayas saliendo del shock y la sensación de indefensión en que te habrá dejado la palabra cáncer. Se trata de un problema de salud, una adversidad concreta que hay que afrontar, más o menos limitada en el tiempo,  y, hoy en día, se cuenta con muchas garantías de poder superarla.

En concreto, la gran mayoría de los pacientes de cáncer de tiroides tienen un pronóstico excelente y gracias a ello, podemos estar razonablemente tranquilos, al tratarse además de un tumor que, al contrario de las urgencias que nos evoca la palabra cáncer, evoluciona muy lentamente, lo que nos permite buscar información sobre especialistas y procedimientos más adecuados.

Ese buen pronóstico es real, pero también lo es, la necesaria reacción emocional ante la palabra cáncer.  Es recomendable que compartas tus sentimientos, hables con alguien cercano sobre lo que sientes, lo que piensas o busques ayuda profesional. Cada etapa del Camino tiene sus metas y, en esta, lo deseable es que te atrevas a afrontar tus  emociones, no intentar controlarlas. Enfado, angustia,  miedo,  tristeza, ansiedad, impotencia, debilidad, incluso culpa por muy injustificada que parezca, son reacciones habituales al hecho de padecer una enfermedad grave. Pero los sentimientos y las preocupaciones pueden resultar muy angustiantes si nos los guardamos para nosotros o intentamos racionalizarlas (“me han dicho que no tengo nada que temer…”). Por tanto, si te conoces y sabes que te cuesta, no dudes en pedir ayuda para poder expresar y elaborar esas emociones.

Hoy en día, muchas veces sentimos que nos piden que seamos superhéroes y que en esa “lucha contra el cáncer” no se nos vea desfallecer, pero controlar en exceso las emociones no nos ayudará a alcanzar una actitud positiva, al revés, solo nos llevará a sobreexigirnos con una nueva carga. En estos momentos quien necesita apoyo eres tú.

Tampoco sufras más de lo necesario. El cáncer de tiroides en general tiene un pronóstico muy bueno. La información que obtendrás por otros pacientes y de webs de confianza te ayudará a acotar el miedo a lo desconocido, hay varios factores a tener en cuenta como son:

–          El tipo de carcinoma que tengas. El 85% son papilar o folicular que al ser diferenciados captan el yodo y tienen un gran pronóstico. Además podría tratarse de un medular o un anaplásico. Para tener más información mira aquí: http://www.aecat.net/el-cancer-de-tiroides/sobre-el-cancer-de-tiroides/tipos-de-cancer-y-diferenciacion-celular/

–          El tamaño, el pronóstico mejora si son menores de 2cm. En la actualidad se descubren muchos microcarcinomas de menos de 1cm que auguran casi el 100% de curación.

–          El número de focos. Puede ser más beneficioso si es un único nódulo el que presente malignidad que si existe multifocalidad.

–          La extensión. Es preferible si  está encapsulado o circunscrito a la glándula tiroides que si ya aparece con extensión local extratiroidea o metástasis a distancia. Y mejor aún si se limita a uno de los dos lados del tiroides sin tocar siquiera el istmo que los une.

–          Es preferible que no presente adenopatías o afección ganglionar.

–          Tu edad siendo menor el riesgo si tienes menos de 45 años.

Toda esta información, junto al resto del historial clínico,  debe valorarla tu médico, pero tú puedes preguntarle y conocer mejor cuál es tu situación. Puedes ver más información en: http://www.aecat.net/el-cancer-de-tiroides/seguimiento/estadificacion/ o valorar si tienes algún factor de riesgo: http://www.aecat.net/el-cancer-de-tiroides/sobre-el-cancer-de-tiroides/factores-de-riesgo/.

Cada vez se da más importancia a disponer de un adecuado diagnóstico prequirúrgico para poder orientar mejor el tipo de cirugía que conviene realizar pero, al mismo tiempo, hay que tener paciencia y esperar al resultado de la anatomía patológica posterior a la cirugía. Sólo tras ella tendrás información sobre el subtipo (algunos subtipos dentro de cada tipo de CT presentan más agresividad) y la verdadera extensión de la enfermedad, y determinar los siguientes pasos.

Y es que, aun cuando tengas un microcarcinoma, como paciente de cáncer, siempre tendrás que aprender a convivir con la incertidumbre y tener paciencia.

Un diagnóstico de cáncer supone un gran aprendizaje y un reto, para el paciente y para sus familiares, y como Inma comenta, aprendes a valorar los buenos momentos mucho más. Ser pacientes, y no intentar anticipar o controlar lo que está por venir, sino centrarnos en cada meta intermedia, nos ayudará en nuestro Camino, pero ser paciente no quiere decir ser pasivos, los estudios demuestran que los pacientes activos, que se informan y consiguen una mayor comprensión de la enfermedad y una comunicación más completa con sus médicos, implicándose en las tomas de decisiones, obtienen mejores resultados.

 

Puedes tener más consejos de la mano de nuestra psicóloga en: http://www.aecat.net/consejos-practicos/consejos-psicologicos/como-preparar-la-fase-de-diagnostico/

 

Aecat presenta un estudio sobre el Impacto Social de las Enfermedades Tiroideas

Madrid, 9 de julio de 2014.El 21% de la población está preocupada por padecer una disfunción tiroidea (DT) o algún tipo de nódulo (NT), bocio o cáncer de tiroides según se desprende del estudio “Impacto social de las patologías tiroideas en España” elaborado por la Asociación Española de Cáncer de Tiroides (AECAT). El presente estudio destapa el escaso conocimiento que la población general, tiene sobre los efectos reales del tiroides sobre la salud global y el bienestar declarando el 37,9% no saber nada o casi nada y el 54% saber muy poco; cuando el 6,71% de la población se estima que padecería una DT sin saberlo. Anualmente se desarrollan en España más de 46.000 nuevos nódulos tiroideos que deben ser estudiados para descartar la presencia de malignidad entre ellos. En España se detectan cada año 3.000 nuevos casos de cáncer de tiroides, y es el tumor que más crece en incidencia.

En lo relativo al nódulo tiroideo (NT) la enfermedad aumenta proporcionalmente con los años. De modo que una persona de 60 años tendría el 50% de riesgo de tener un nódulo. Como destaca Cristina Chamorro, presidenta de AECAT: “Hemos visto que los pacientes sí asocian el nódulo tiroideo con el riesgo de cáncer pero no son conscientes de las implicaciones que tienen el hipo e hipertiroidismo, la información que se ha generalizado lo asocia solo al peso y como mucho al ritmo vital. No se percatan de lo duro que puede ser la vivencia ni del riesgo de generar otras enfermedades como la depresión, la hipercolesterolemia o estar detrás de problemas de infertilidad”.

En opinión de Cristina Chamorro, “en el tratamiento de las enfermedades relacionadas con el tiroides es necesario invertir en la concreción de un modelo de detección precoz de calidad, que evitaría su deriva en otras enfermedades y reduciría plazos, citas médicas y errores con la consiguiente reducción de los costes sanitarios y sociales”.

 

El informe se ha realizado a través de una encuesta online, realizada por la Agencia de investigación cualitativa y cuantitativa Adhara Marketing Tools, en la que participaron 801 personas de entre 18 y 65 años, todos ellos residentes en España. La distribución de la muestra es proporcional a la población española según sexo, edad y comunidad autónoma. La investigación se desarrolló entre el 1 y el 3 de julio de 2013, con un error muestral ±3,53% y con un nivel de confianza del 95%.

 

Voces en el camino

 

Campaña “Voces en el camino”   

AECAT ha organizado una Campaña de concienciación VOCES EN EL CAMINO sobre el cáncer de tiroides y la realidad de las enfermedades tiroideas (ET). Se trata de un Camino de Santiago, que, aunque muestra el camino del paciente de cáncer de tiroides, está abierto a todo el que quiera llevar la voz de los pacientes de ET a los profesionales que se reúnen en el Congreso European Thyroid Association que tendrá lugar el próximo 5 de septiembre en Santiago de Compostela. El Camino de Santiago iniciará su etapa en Sarria y, a lo largo de 5 días, caminarán y reservarán un espacio para compartir también su vivencia en el camino de la enfermedad.

Para quien no pueda participar pero quiera también sumar su voz, AECAT propone entrar en www.vocesenelcamino.org y dejar grabada su experiencia. Cada día de camino hace referencia a una etapa de la enfermedad, a un reto vivido posiblemente en soledad pero que ahora se puede compartir, para el bien de otros. La campaña cuenta con las voces solidarias de personas reconocidas como la actriz Lara Dibildos que aporta su experiencia personal.

¿Qué es el tiroides?

El aspecto que más se conoce del tiroides es su papel en determinar la rapidez con que los alimentos se transforman en energía, y por tanto como influyen en el peso corporal y el nivel energético. Pero también hay que saber que además controla la función muscular, la función cardíaca, la función ósea y la función hepática, las concentraciones de colesterol, interviene en la síntesis del glucógeno y en la utilización de glucosa, son necesarias para la formación de vitamina A, mantienen la temperatura corporal, el tracto gastrointestinal, y controlan funciones cognitivas como memoria o ideación.

Una posible disfunción del tiroides, bien por hipofunción o por hiperfunción, puede estar detrás de  depresiones, casos de infertilidad, hipertensión, hipercolesterolemia, osteoporosis, problemas de desarrollo neuronal, incluso cretinismo en niños, siendo vital su vigilancia durante el embarazo.

¿Cómo se puede detectar?

Una analítica es suficiente para determinar la concentración de las hormonas tiroideas en sangre. Sin embargo, son muy difíciles de detectar las disfunciones tiroideas solo por sus síntomas. “El parámetro más sensible a hormona tiroidea es la variación en el estado de ánimo”, según afirma el Dr. Sánchez Franco, fundador del grupo de trabajo de cáncer de tiroides de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición.

El estudio recomienda invertir en mejorar la detección precoz para evitar costes sanitarios y sociales mediante los siguientes modelos: Nódulos Tiroideos, derivación a consultas de alta resolución o cita única en el que se centralice en un solo sitio y lugar todas las pruebas necesarias para descartar un tumor y en enfermedades tiroideas determinar claramente los grupos de pacientes a los que habría que hacer un chequeo (screening bioquímico) de hormonas tiroideas y posible derivación a especialista. “Los síntomas de las disfunciones tiroideas son tan inespecíficos que lo recomendable es hacer análisis de TSH, T4libre, anticuerpos antitiroglobulina y anticuerpos anti-TPO a cualquier persona con historia familiar de enfermedades de tiroides. En la planificación del embarazo ante algún elemento adverso como infertilidad, aborto o depresión postparto. Ante todo trastorno depresivo, cardiológico (insuficiencia, arritmia,…), mayores de 65 años y casos de obesidad”, propone el Dr. Sánchez Franco, fundador del grupo de trabajo de CT de la SEEN.

También resalta el estudio la importancia de  educar a la población. El paciente debe saber cuándo puede haber un problema de tiroides detrás de alguna de estas patologías. Conocerlo contribuirá, no sólo a detectar disfunciones no diagnosticadas que pudieran estar dañando la salud, sino que aclararían, ante la sociedad, la función real del tiroides.

Modelos diagnósticos de calidad

Otra de las conclusiones del informe -que ha sido supervisado además de por el Dr. Sánchez Franco, por el Dr. Galofré, actual coordinador del grupo de trabajo de cáncer de tiroides de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición y el Dr.Larrad, reconocido cirujano de tiroides y también miembro del mismo- es su apuesta por los nuevos modelos de acto único para el diagnóstico de nódulo tiroideo, y advierte que estamos en el mejor momento para valorar convenientemente el modelo a generalizar, revisando la importancia de un ecografista experto y la intervención de un equipo multidisciplinar, así como la conveniencia de ir incorporando las nuevas técnicas moleculares y radiológicas que están surgiendo. El 20% de los resultados de las citologías no son concluyentes y ante el riesgo de cáncer de tiroides se operan. En este sentido la calidad del diagnóstico y la pronta derivación para su tratamiento se convierte en el mayor ahorro social y sanitario.

El médico general debe saber cuándo es preciso derivar al endocrinólogo al paciente que le ha encontrado un nódulo en el tiroides. Desgraciadamente no es raro diagnosticar carcinomas muy agresivos en nódulos tiroideos que han sido seguidos durante años por especialistas que no son endocrinólogos. Es decir, todo el mundo se “atreve” con el nódulo tiroideo, porque la mayoría van bien, pero entonces no se hacen las cosas bien. Igual ocurre con la disfunción tiroidea, y también, desgraciadamente, se ve algunas prácticas no del todo ortodoxas“, nos comenta el Dr. Galofré.

También por eso es importante contar con pacientes informados e implicados en su autocuidado, mostrando la importancia de la información basada en el paciente, en su nivel de conocimientos y momento emocional. Así como generalizar la práctica de aportar información clara y por escrito del diagnóstico que incorpore datos de páginas con información en webs para visitar o asociaciones de pacientes que les sirvan de apoyo. “La encuesta muestra el enorme malestar que generan las enfermedades tiroideas, afectando de raíz la vida del paciente,mientras se detectan y ajusta el tratamiento hormonal pero también la satisfacción final con el mismo. Ante esto, es imprescindible apoyarnos unos a otros, esperemos que Voces en el Camino y este Informe de Impacto Social sirvan para concienciar sobre el problema”, concluye la presidenta de AECAT.

Para el proyecto de Voces en el Camino ha contado con el apoyo de Genzyme, Fundación AstraZeneca, Bayer, Thyroid Cancer Alliance, y Darwin and Co.

Vídeo de la campaña Voces en el camino:

Puedes consultar el estudio en: http://www.aecat.net/docs/analisis-impacto-social-de-las-enfermedades-tiroideas-en-espana/