Archivo: Abril 2014

Desigualdades territoriales y retrasos en el acceso a nuevos fármacos

Tras un informe positivo del Comité del Medicamento de Uso Humano  (CMH), el 21/3/2014 la Comisión Europea aprobó Cometriq (cabozantinib) para el tratamiento del cáncer medular de tiroides avanzado no resecable quirúrgicamente. A fecha de hoy, apenas un mes después, los pacientes alemanes y de Reino Unido ya tendrían acceso directo a este nuevo fármaco que ha demostrado su eficacia en el CMT. Pero ¿qué pasa en España?

Caprelsa, el primer fármaco en España para CMT avanzado  en 30 años tardó casi 18 meses en aprobarse, un plazo insólito cuando estamos hablando de un medicamento huérfano -es decir un medicamento utilizado en enfermedades raras- para el que no había alternativa terapéutica.   ¿Vamos a tener que esperar los pacientes de cáncer de tiroides lo mismo para contar con Cometriq?

Esperemos que no. La pasada semana leíamos en la prensa que la Defensora del pueblo, Soledad Becerril, había abierto una actuación de oficio para conocer si existen retrasos en la incorporación de los nuevos antitumorales al Sistema Nacional de Salud, y que además había solicitado información a la Administración,  a fin de determinar si el acceso a los nuevos medicamentos para luchar contra el cáncer es equitativo en todas las comunidades autónomas.

Esta actuación se produce tras conocer que el tiempo transcurrido entre la autorización de un fármaco por parte de la Agencia Europea del Medicamento y su comercialización es “excesivo”,  destacando, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM)  que pueden llegar a 20 meses, retraso que perjudica claramente a los pacientes españoles tal y como viene argumentando AECAT.

Pero ahí no acaban los agravios comparativos, el mismo informe de la SEOM, deja clara la existencia de “desigualdades territoriales” en el acceso a estos productos. De hecho el Servicio Vasco de Salud, Osakidetza, consciente de esta situación  ha anunciado que  en las próximas semanas va a presentar un protocolo mediante el cual se podrán utilizar, de un modo habitual, medicamentos que habiendo sido autorizados por la Agencia Española de Medicamentos (Aemps) no cuenten todavía con decisión de precio y financiación de la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM), fijando la documentación que debe aportar el médico en dos únicos requisitos para los casos de pacientes oncológicos: aportar un incremento en la supervivencia libre de progresión y en la supervivencia total de tres y cuatro meses respectivamente, en relación a las alternativas existentes en la actualidad y que, según la evaluación económica que haya realizado el National Institute for Health and Clinical Excellence (NICE) inglés, el ratio de coste-efectividad incremental no supere el umbral de 35.000 euros por Año de Vida Ajustado por Calidad (AVAC).

Y es que, más allá de las bondades de este protocolo, la importancia de la actuación de Osakidetza está en que pone en evidencia que se trata de un problema de voluntad política.

En definitiva, son muchas las voces que vienen denunciando esta demora injustificada en la aprobación definitiva de fármacos una vez cuentan con la de la Agencia Europea del Medicamento, voces a las que se une nuestra Asociación, especialmente en medicamentos como el cabozantinib, cuya aprobación resulta absolutamente necesaria para los pacientes de CMT avanzado.

Con cabozantinib sumaríamos una segunda posibilidad de tratamiento a vandetanib, la única existente en la actualidad y, además, garantizamos la posibilidad de alternancia. Objetivo absolutamente necesario dado que los pacientes tratados con los inhibidores de tirosina cinasas terminan desarrollando resistencias al tratamiento que deja de tener efecto al cabo de unos meses. En estos casos es necesario alternar a otro inhibidor para seguir contando con opciones terapéuticas.

Sobre cometriq

Cometriq es un medicamento contra el cáncer que contiene el principio activo cabozantinib. Se utiliza para el tratamiento de adultos afectados de cáncer medular de tiroides, originado en las células de la glándula tiroides que segregan la hormona calcitonina. Cometriq se emplea cuando no es posible eliminar el cáncer mediante cirugía y ha progresado o se ha propagado a otras zonas del organismo.

El cabozantinib es un inhibidor del receptor de tirosina cinasa, lo que significa que bloquea la actividad de unas encimas conocidas como tirosina quinasas, que  se pueden encontrar en algunos receptores (como los receptores VEGF, MET y RET) situados en la superficie de las células, incluidas las células cancerosas, donde activan diversos procesos, en particular, la división celular y el desarrollo de nuevos vasos sanguíneos que cooperan al cáncer. Al bloquear la actividad de estos receptores en las células cancerosas, el medicamento mitiga el desarrollo y la propagación del cáncer.

De hecho, prácticamente multiplicó por tres, la supervivencia libre de progresión de la enfermedad (el tiempo que vivían los pacientes antes de que su enfermedad empeorara), que alcanzó los 11,2 meses.

¿Cómo podría acceder actualmente a este fármaco?

Aunque el proceso que más garantías presenta para el paciente es que el fármaco cuente la aprobación definitiva de la Agencia Española del Medicamento, a la espera de ésta,  que incluiría el cabozantinib dentro de protocolo de CMT avanzado, además del procedimiento arbitrado por el País Vasco actualmente se podría acceder al mismo bajo la modalidad de Medicamento en Condiciones Especiales de Uso siempre que su especialista se implique en la solicitud y mueva el procedimiento.

Gepac propone “una actitud activa” para afrontar la enfermedad

Como cada año, éste también, Gepac organiza un viaje para para pacientes y familiares. En esta ocasión el destino será la Costa de la Luz, Huelva, en concreto Islantilla, una playa de arena dorada entre los municipios de Lepe e Isla Cristina, situada entre los parajes naturales de Marismas del Río Piedras y Flecha del Rompido y las Marismas de Isla Cristina y cercano al Parque Nacional de Doñana, los días 17 a 24 de mayo.

Un lugar para disfrutar y donde compartir experiencias con otros pacientes para ayudarnos a comprender lo que nos pasa, acompañados por profesionales de apoyo que resolverán nuestras dudas, nos informarán y nos dirigirán hacia el lugar correcto donde conseguir la atención especializada y adecuada a nuestro caso.

EXCURSIONES

En este viaje GEPAC nos invita a visitar en excursiones de media jornada el entorno de Doñana y la aldea del Rocío, Parque Nacional Patrimonio de la Humanidad y aldea conocida como centro de peregrinación a nivel tanto nacional como internacional,  la ciudad de Huelva, con visita panorámica a la misma,  recorriendo los principales puntos de interés, el Santuario de la Cinta, patrona de la ciudad y su zona centro y comercial, Los Lugares Colombinos, en la Rábida, situada junto a la capital de Huelva, en el término municipal de Palos de la Frontera, a tan sólo 30 minutos del hotel, y en el Muelle de las Carabelas, donde podremos “Embarcar” en las naves del descubrimiento, recorrer la Isla del Encuentro, pasear por el puerto del s. XV o visitar el Museo del Siglo XV.

También dentro de la Provincia, se podrán visitar pueblos como Niebla,  Bollullos, la Sierra de Arazena, Cerro Colorado, con un recorrido en tren de época, en el que los mineros iban a trabajar, para atravesar un paisaje único junto al cauce del río Tinto o ir de compras a Vila Real, en la región del Algarve, en la zona Sur de Portugal

CHARLAS Y TALLERES

Además de las excursiones, durante la tarde tendremos ocasión de reunirnos y hablar de temas que nos interesan a todos, tanto emocionales, como la comunicación con las personas de nuestro entorno, como físicos y donde además realizaremos talleres para mejorar la memoria, tener una alimentación saludable o aprender a relajarnos.

EL HOTEL

Puerto Antilla Gran Hotel esta situado en primera línea de la playa con acceso directo a la misma, cuenta con áreas específicas para el relax y el ocio, amplias zonas ajardinadas alrededor de varias piscinas, una de ellas con forma de lago, selección de piscinas exteriores e interior climatizada, zona SPA, gimnasio, pistas de paddle, sala de juegos y mini club, diseñado para los viajeros más pequeños.

Tienes toda la información sobre los términos y condiciones del viaje en la web www.viajamosjuntos.gepac.es

Thyrogen versus retirada de levotiroxina

Gracias a la iniciativa de los Hospitales Clínico y Regional de Málaga que reunieron a más de 150 especialistas relacionados con el ámbito de la Cirugía, la Endocrinología, la Radiología y la Medicina Nuclear en unas Jornadas de Cáncer Diferenciado de Tiroides, contamos en España con una de las mayores expertas en la biología molecular del cáncer de tiroides, la profesora Eleonora Molinaro, del Departamento de Endocrinología y Metabolismo de la Universidad de Pisa que vino a presentar durante dichas jornadas los resultados de su estudio sobre la eficacia de la ablación con dosis bajas de yodo radiactivo (I131) y el uso de TSH recombinante, publicado en The Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism.
Hoy en nuestro blog queremos hacernos eco de las conclusiones de su estudio y de sus opiniones en relación con las novedades en el tratamiento del cáncer de tiroides desde la práctica clínica.

Tiroidectomía total como mejor opción

Frente a la opción de la hemitiroidectomía y la tiroidectomía casi total, la Dra. Molinaro defiende la tiroidectomía total (TT) o extracción total de la glándula tiroides en un cáncer, el papilar, que es en la mayoría de los casos multifocal y bilateral. A favor de esta opción estaría el hecho de que permite la ablación de los remanentes con yodo radioactivo y la monitorización de tiroglobulina en caso de recidiva.
De hecho, destaca la doctora, aunque no se haya detectado a priori, en el 50% de los casos el remanente tiroideo alberga otros focos neoplásicos, habiéndose demostrado, en la mayoría de los estudios, que incluso en pacientes con bajo riesgo es mejor la tasa de recurrencia en los casos de TT.

Conclusiones del estudio: el Thyrogen también es eficaz con 30mCi

En cuanto al tratamiento con yodo i131 en pacientes de bajo riesgo, quizá sea éste uno de los asuntos más controvertidos actualmente en el abordaje del cáncer de tiroides.
Para la doctora, el fundamento de la terapia de ablación, reside en la eliminación del remanente de tejido normal de tiroides, que como hemos dicho, en el 50 por ciento de los casos alberga otro microfoco neoplásico. Además, este tratamiento permite identificar posibles zonas metastásicas no sospechadas que quedan reveladas en el rastreo corporal total post-terapéutico y optimiza el seguimiento al aumentar la especificidad de la medición de tiroglobulina en suero, el test más sensible para la detección temprana de persistencia o recurrencia de enfermedad.

El debate surge en las situaciones de bajo riesgo en que es conveniente valorar el riesgo/ beneficio de la ablación, dados los efectos secundarios que la medida en dosis tradicionales conlleva, además del periodo de retirada de la levotiroxina y consiguiente periodo hipotiroideo para el paciente.

 La doctora destaca que en estos casos una actividad baja de I131 conlleva numerosas ventajas, como un menor tiempo de hospitalización, una reducción de la contaminación ambiental por radioyodo y la disminución de la toxicidad del tejido extratiroideo y del riesgo de un segundo tumor primario cuando se alcanzaban dosis acumuladas altas por encima de los 600mCi.

Pero la aportación fundamental del estudio de la Dra. Molinero esta, precisamente, en que ha demostrado que dicha ablación del tejido remanente, con dosis de radioyodo bajas de 1.1 GBq (equivalente a 30mCi) es igual de eficaz con estimulación con THS recombinante humana (el Thyrogen) que con retirada de la levotiroxina.

Estas conclusiones, avaladas tanto por la extensión del estudio, realizado sobre una de las muestras de pacientes más grande del mundo como por el tiempo de seguimiento, realizado a lo largo de diez años, constituye una muy buena noticia para los pacientes de cáncer de tiroides que podemos acceder a las ventajas de la ablación, manteniendo nuestra calidad de vida desde el tratamiento, circunstancia difícilmente posible con la retirada de la levotiroxina, además de que con el uso de rhTSH se reduce la exposición del organismo a la radiación.

 

Os dejamos este link con un vídeo a  la entrevista a la Dra. Eleonora Molinaro publicada en El global.net

http://www.elglobal.net/noticias-medicamento/2014-04-04/industria-farmaceutica/el-remanente-de-tejido-tiroideo-alberga-otro-foco-neoplasico-en-la-mitad-de-casos/pagina.aspx?idart=829080

Alimentación y cáncer

Como pacientes es frecuente que tras pasar por un cáncer se adquiera una mayor concienciación sobre la importancia de mantener unos hábitos de vida saludable y lo cierto es que desde el ámbito científico hay estudios que demuestran la relación entre el estilo de vida y el descenso del riesgo potencial de padecer enfermedades como el cáncer y otras enfermedades crónicas.

El código europeo contra el cáncer te da varias recomendaciones. Entre ellas:

  • No fumes
  • Evita la obesidad
  • Realiza actividad física de intensidad moderada todos los días.
  • Aumenta el consumo de frutas, verduras y hortalizas variadas: come al menos cinco raciones al día y limita el consumo de alimentos que  contengan grasa de origen animal.
  • SI bebes alcohol ya sea cerveza, vino o licores, modera el consumo a un máximo de dos consumiciones o unidades diarias, si eres hombre y a una si  eres mujer.
  • Evita la exposición al sol.

 

Hoy vamos a intentar abrir un debate en el que os invitamos a participar, en torno a uno de los temas que más dudas suscita entre los pacientes que nos consultan en la asociación: la alimentación más adecuada.

La OMS ha dictaminado que un 30% de los factores relacionados con el cáncer tienen que ver con la alimentación en los países occidentales y hasta un 20 por ciento en los países en desarrollo.  Asimismo, las dietas poco saludables constituyen  un factor principal de riesgo para el desarrollo de un buen número de enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión, el sobrepeso, la obesidad, y las enfermedades cardiovasculares.

Pero más allá de los puntos de consenso reseñados por el código europeo contra el cáncer, y a la proliferación de noticias y consultas de pacientes a favor de las dietas alcalinas o veganas, la única certeza con que contamos es que, a fecha de hoy, no existe un consenso internacional sobre nutrición. ¿Qué debemos creer? ¿Tenemos que dejar de comer tantos carbohidratos y proteínas y alimentarnos principalmente a base de frutas y verduras? ¿O miramos a los que defienden estas nuevas dietas desde lejos? Intentaremos aportar algunos datos a este debate, mostrando diferentes puntos de vista.

 

Grietas en la pirámide alimentaria

 

Hasta hace unos años, la primera pirámide nutricional se estructuraba sobre las premisas de porcentaje que de los macronutrientes principales  se debian ingerir: proteínas, grasas, carbohidratos y vitaminas. Hoy sin embargo, estudios científicos apuntan a que para llevar una dieta sana debemos atender más a una visión global de los alimentos que a  mirar nutriente por nutriente su composición.

Debate en torno a las grasas: Durante muchos años, la dieta sana se ideó sobre el colesterol como parámetro para su  evaluación lo que llevó a considerar las grasas perjudiciales y se recomendaba su eliminación de la dieta. Hoy día (y ya desde el año 2004, fecha en la que se modificó  la pirámide alimentaria inicial en USA con “MYPYRAMID”, que introdujo la distinción entre las grasas beneficiosas y las menos recomendables), se da por sentado que no todas las grasas son iguales y que no todas se deben evitar.

En el documento de consenso FESNAD (Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética, participada entre otras sociedades científicas  por la SEEN)- SEEDO (Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad)  firmado en 2011,  de Recomendaciones Nutricionales basadas en la evidencia para la prevención y el tratamiento del sobrepeso y la obesidad en adultos, una de las conclusiones  plasmadas fue que para la  prevención de la ganancia de peso en adultos sanos resulta de mayor importancia el control de la ingesta energética total que el de la ingesta de grasas totales, que no se asocian a ganancia de peso.

Para el Dr. Dariush Mozaffarian, cardiólogo especialista en nutrición y  codirector del programa de Epidemiología Cardiovascular de la Universidad de Harvard (EEUU), “El problema es que el mensaje de la grasa se han lanzado sin diferenciar unas de otras. La gente debe comer grasas saludables. Las grasas no se deben evitar, todo depende con qué se comparen”.

Asimismo, para Aseem Malhotra, otro prestigioso cardiólogo del Reino Unido, el consumo de productos bajos en grasa ha incrementado “paradójicamente” el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

Igualmente controvertido has sido, durante años, determinar cuanta proteína debe incluirse en una dieta saludable: especialmente a raíz de la popularidad de las dietas de adelgazamiento con alto contenido proteico.

Según un estudio de la USC la biología cambia a medida que las personas envejecen. La proteína controla la hormona del crecimiento IGF-I, que ayuda en la etapa de crecimiento del cuerpo, pero se ha vinculado con la propensión al cáncer, mientras que los niveles de IGF-I caen sustancialmente después de los 65 años, debilitando la musculatura. La conclusión es por tanto que si bien la ingesta elevada de proteínas puede ser dañina en la mediana edad, una dieta con niveles moderados o altos de proteína después de los 65 años de edad puede hacer que las personas sean menos propensas a las enfermedades.

Un aspecto importante del estudio es que los investigadores determinaron que las proteínas procedentes de plantas, tales como las alubias, no parecen tener los mismos efectos sobre la mortalidad que tienen las de origen animal.

Por su parte,  la revista estadounidense Cell Metabolism también publicó un estudio que asegura que el consumo continuado y abundante de proteínas animales hace que una persona tenga cuatro veces más probabilidades de morir de cáncer que alguien con una dieta baja en proteínas. “Casi todo el mundo va a tener una célula cancerígena o precancerígena en determinado momento de su vida”, asegura su investigador principal, Valter Longo. “La cuestión es: ¿va a progresar? Parece que uno de los mayores factores para determinar esto es la ingesta de proteína”.

Las conclusiones de este estudio sustentan las recomendaciones de varias agencias de salud según las cuales un consumo saludable es de unos 0,8 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal cada día en la edad mediana. Por ejemplo, una persona que pesa 59 kilogramos debería consumir cada día entre 45 y 50 gramos de proteína por día con una preferencia por las proteínas de origen vegetal, como las legumbres.

También hay un debate en cuanto al tercer macronutriente,  los carbohidratos, para el Dr. Dariush Mozaffarian,  su consumo puede ser más perjudicial que algunas grasas. Para este cardiólogo,  quitando la sal, que es un aditivo, y las grasas trans, que sabemos que son perjudiciales, la base de la dieta sana esta más en el tipo de alimento que en el análisis de cada uno de sus macronutrientes. En su opinión, los carbohidratos refinados y el azúcar son en realidad los culpables del aumento de la grasa en sangre.

Por último y para complicar más este galimatías, se esta poniendo en cuestión la hipótesis del equilibrio energético que viene a afirmar que la obesidad se produce porque se come más de lo que se quema, sustituyéndola por la alternativa de que se trata de un defecto hormonal que se dispara por el consumo de carbohidratos.

Según sus defensores, para adelgazar por tanto no es tan importante el ejercicio físico como  eliminar de la dieta todas las comidas que hacen que aumente la insulina y se almacene grasa: el azúcar, los carbohidratos provenientes de la harina y el almidón, los zumos, refrescos, la leche desnatada junto con comer grasas saludables, son el remedio propuesto por  Gary Taubes, prestigioso divulgador científico a nivel mundial, para combatir la obesidad infantil.

 

Conclusiones

 

Aunque hay personas que se informan y profundizan en este tema tomando partido por una u otra dieta, ante este panorama tan confuso existe el riesgo de que la mayoría de los pacientes desistamos de intentar buscar una dieta saludable.  Y eso sí es un error, porque sobre lo que sin duda hay cada vez mas conciencia es sobre el papel principal de la alimentación en nuestra salud.

Por ello quizá, al margen de que consigamos o no instaurar el hábito,  al menos debemos tener claro recomendaciones para los que si hay consenso, tanto si es a  favor como en contra. En este sentido podemos afirmar:

Que existen estudios que de forma indubitada han demostrado la conexión del tabaquismo, del consumo excesivo de alcohol y de la exposición al sol, con una mayor propensión a padecer determinados tipos de cáncer.

 Las proteínas procedentes de plantas, tales como las alubias, no parecen tener los mismos efectos sobre la mortalidad que tienen las de origen animal. Asimismo, el elevado consumo de carne y procesados cárnicos se ha evidenciado como factor que  podría incrementar la ganancia de peso y el perímetro abdominal.

Dos temas emergen consistentemente a partir de estudios de cáncer: verduras y frutas ayudan a reducir el riesgo, mientras que la carne, los productos de origen animal y otros alimentos grasos  aumentan el riesgo

Las dietas vegetarianas y dietas ricas en alimentos con alto contenido en fibra de las plantas, como los granos enteros, legumbres, verduras y frutas ofrecen una medida de protección frente al cáncer. La fibra además cambia el tipo de bacteria que está presente en el intestino, por lo que se reduce la producción de ácidos biliares secundarios cancerígenos.

Hay consenso también en la necesidad de reducir el consumo de sal y de azúcar en nuestra dieta.

Una mayor adherencia a la dieta mediterránea podría prevenir el sobrepeso y la obesidad y prevenir el aumento del perímetro abdominal.

Promover una alimentación y unos hábitos de consumo de agua y ejercicio diario que facilite en todo momento el transito intestinal, lo que ayuda al sistema inmunitario.

Por ultimo existe ya consenso sobre algunos alimentos concretos especialmente beneficiosos, como algunas setas, coles, frutos rojizos o anaranjados, verduras verde o de color rojizo, manzana, pan integral, legumbres,… Puedes encontrar listados y más información sobre hábitos saludables en  “Todo lo que empieza cuando “termina” el cáncer” un libro de GEPAC a disposición de nuestros socios.