Archivo: julio 2012

Cómo comunicarse con los pacientes con cáncer: qué decir y cómo hablar para ayudarles

“Si le pregunto otra vez cómo está, es posible que se derrumbe, que le haga hablar de algo que no quiere o que esté insistiendo demasiado. Sin embargo, si espero a que sea él quien se desahogue, quizá piense que no estoy preocupado por cómo lo está pasando o que esté esperando a que le dé una palabra de ánimo”. Esta es una de las cosas que, con más frecuencia, pasan por la cabeza de los familiares y amigos de pacientes con cáncer. Y es que encontrar el término medio en el que mostrar tu preocupación y apoyarle sin atosigar a la persona enferma no es fácil. Con ayuda de nuestra psicóloga Ana Huete, la psicóloga de AECAT, te damos algunas pautas que pueden aportarte herramientas para una comunicación más fluida en estas situaciones.

Empatía y comprensión

Son dos de los factores que te ayudarán a mantener una comunicación fuida con los pacientes con cáncer. Además, estos consejos pueden ayudarte:

  • Ten cuenta que los pacientes se encuentran en una situación de vulnerabilidad, tanto física como emocional, que influirá en sus reacciones. Quizá recibas una mala contestación, pero eso no quiere decir que no valore tus palabras y tu apoyo. Trata de evitar los enfrentamientos en las situaciones cotidianas y retoma el tema cuando le veas más tranquillo.
  • Acompañar al paciente a la consulta del médico le tranquilizará. De esta forma, compartes con él el impacto de la información, le ayudas a recordar y corregir datos y a volver a casa con alguien que conoce de primera mano su estado. Por muy mal que nos sintamos, es el paciente el que requiere nuestra atención.
  • Muchas veces no sabemos cuidar físicamente de los otros, pero eso se aprende con la práctica: preparar las comidas, hacer la compra, arreglar la casa, hacernos cargo de los niños, pueden ser situaciones que no manejábamos antes, pero que sólo necesitan dedicarles un tiempo.
  • Emocionalmente, no podemos ir arrastrando nuestros sentimientos. Es muy importante ser sinceros con el paciente y con nosotros mismos. A veces, poner buena cara ante los demás, para no preocupar o dar una falsa imagen de control no es creíble y, aunque lo sea ante los otros, no nos ayuda en nuestra relación. La expresión abierta de los sentimientos es fundamental para todos, incluso ante los niños. Especialmente ellos notan cuando algo no va bien o se sale de la rutina y, hablar con ellos claramente, a su nivel y utilizando símiles de cuentos o dibujosayudará a convertir la nueva situación en algo más normal.
  • Es importante que le escuches y pongas atención a los mensajes no verbales. Muestra empatía y una actitud comprensiva. Esto no quiere decir que le des la razón en todo lo que dice ni que estés de acuerdo en todo momento. Significa comprenderle, ponernos en su lugar y tratar de entender sus decisiones, aunque no las compartamos. Dale tu opinión en las cosas en las que no estés de acuerdo, pero siempre respetando sus puntos de vista.
  • Utilizar el sentido del humor para “quitarle hierro” al asunto no es una buena idea. Esta actitud la debe tomar el paciente, pero los comentarios irónicos de amigos y familiares pueden resultar dañinos y molestos para quién está pasando por la enfermedad.
  • Si tienes dudas sobre lo que necesita, pregúntale. Es mejor esperar su respuesta a que des por hecho algo que puede molestarle. Quizá creas que necesita salir de casa y organices una reunión sorpresa con sus amigos, pero es posible que en este momento lo que menos le apetezca sean los eventos sociales. Por el contrario, podrías rechazar una cena con vuestros tíos y primos pensando que no es un buen momento, mientras a él le apetece salir de casa.
  • Observar y ten la paciencia para saber qué necesitan de nosotros. Si no sabemos qué decir, el lenguaje no verbal va a cobrar importancia en nuestra relación: abrazar, tocar, sonreír, son el fundamento de la tranquilidad para el paciente, hacerle saber que no le vamos a dejar solo. Con esas señales decimos más que con mil palabras y nos van a entender mejor porque va a ser el mensaje más sincero.
  • Evita comparar historias si no las has vivido en primera persona. Todos conocemos personas que han pasado por esta enfermedad, pero ni los tratamientos ni los pacientes son iguales. Lo mismo ocurre con frases del tipo “sé cómo  te sientes”. Si no has vivido una situación parecida, quizá puede sentirse ofendido.

Primer consenso de cáncer hereditario

Europa Press

La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFYC), la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) y la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) han creado por primera vez un consenso de cáncer hereditario para mejorar la asistencia y fomentar la investigación entre los pacientes con predisposición genética a padecer este tipo de tumores.

En el documento, que está disponible en las páginas web de las distintas sociedades científicas y que se publicará en las revistas científicas de Oncología Médica y Atención Primaria, se resumen las características principales de la atención a los individuos con cáncer hereditario y la forma en la que tienen que ser identificados, evaluados y derivados a una Unidad de Consejo Genético en Cáncer.

Además, se refleja la manera en la que deben ser asesorados en cuanto a su riesgo de padecer el cáncer, los estudios genéticos a los que tienen que ser sometidos y las medidas de prevención a la que se van a someter para reducir el posible riesgo de desarrollarlo.

Concretamente, las personas que más probabilidades tienen de sufrir un cáncer hereditario son aquellas en las que hay una alta incidencia de tumores en su familia, existe una presencia del mismo tipo de cáncer en varios miembros, hay una bilateralidad del tumor cuando se presenta en órganos pares, existen varios cánceres primarios en el mismo individuo y en las que aparecen una asociación de tumores con sobrecrecimiento corporal general o asimétrico, dismorfias, malformaciones congénitas o retraso mental.

Los cánceres no se heredan

   No obstante, el presidente de SEOM, Juan Jesús Cruz, ha recordado que los cánceres no se heredan sino que se hereda la predisposición genética que, en muchos casos, no tiene por qué traducirse en un tumor. Y es que, aunque el 5 por ciento de todos los cánceres son de origen hereditario, “más del doble” de las personas que tienen dicha predisposición a padecerlo no desarrollan.

“El cáncer hereditario es una predisposición de los genes que están alterados y que pueden acabar produciendo un tumor. Por ejemplo, todas las personas heredan genes reparadores que reparan las alteraciones que producen las agresiones externas. Puede ocurrir que dichos genes heredados por la madre no funcionen bien, por lo que sólo quedan los del padre y, si esos también se estropean, hay menos posibilidades de reparar las alteraciones. Por tanto, ahí es cuando se ha heredado una predisposición genética al cáncer”, ha explicado Cruz.

   En estos casos, es necesario que el médico de Atención Primaria derive al paciente a una Unidad de Consejo Genético donde se le realizarán una serie de pruebas para determinar si esa persona tiene o no riesgo de sufrir un tumor.

   Ahora bien, según ha matizado la coordinadora de la sección SEOM de cáncer hereditario, Carmen Guillén, es imprescindible que el médico de cabecera sepa identificar bien a este tipo de pacientes y sus factores de riesgo para que lo sepa “encauzar bien” entre los diferentes sistemas de cribado ya que, ha apostillado, los estudios genéticos no se deben de hacer de una manera “indiscriminada”.

Dicho esto, ha recordado la importancia que tanto los médicos de Atención Primaria como los oncólogos estén formados para evaluar la historia familiar de tal manera que quede “clara” la diferencia entre una posible agregación familiar o un patrón de susceptibilidad al cáncer. Y es que, ha recalcado, las agrupaciones familiares en los tumores se pueden deber tanto a factores genéticos como “ambientales”. Estos últimos se podrían corregir cambiando los hábitos de vida.

En este sentido, la experta del grupo de trabajo de SEMFYC sobre Genética Clínica y Enfermedades Raras, María Patrocinio Verde, ha avisado de que estos tipos de cáncer tienen una aportación “biopsicosocial” muy elevada dado que no sólo se trata al individuo sino también a la familia. Por ello, ha felicitado la creación de este consenso porque ayudará a mejorar la identificación y el manejo de estos síndromes en las consultas de Atención Primaria para llevar a cabo una correcta prevención y un diagnóstico precoz.

Por su parte, la vicepresidenta tercera de SEMG, Mercedes Otero, ha asegurado que este documento servirá de base para que todos los profesionales sanitarios cuenten con las herramientas necesarias para saber “cuándo, cómo, dónde y a quién” hay que derivar y tratar a las personas cuyas familias han padecido cáncer. “La idea es que en todas las clínicas de Atención Primaria se puedan derivar a este tipo de pacientes a una Unidad de Consejo Genético”, ha recalcado. Por último, el vocal de la junta directiva nacional de SEMERGEN, Alberto López Rocha, ha recordado que la “mejor forma” de combatir el cáncer y cualquier enfermedad es la de trabajar en equipo e interdisciplinarmente para dar una respuesta “adecuada a cualquier patología, teniendo presente que el inicio de la detección precoz y de la prevención se encuentra en la Atención Primaria, por lo que el uso de estas guías y documentos de consenso deben y tienen que servir como instrumento habitual en la práctica diaria del ejercicio profesional”.

“El desarrollo de equipos multidisciplinares ha mejorado el manejo de tumores tiroideos en Madrid”

Opinión. Grupo de Trabajo de Cáncer de Tiroides de la CAM

El Grupo de Trabajo de Cáncer de Tiroides de la Comunidad Autónoma de Madrid, está formado por especialistas en Endocrinología y Nutrición integrados en diversos hospitales madrileños, que tienen especial interés en esta patología. La labor del Grupo abarca diversos ámbitos, desde el registro de pacientes con esta patología, a la promoción de actividades formativas en cáncer de tiroides, discusión en sesiones clínicas interhospitalarias de casos complejos, así como el desarrollo de la investigación clínica en este campo. La relación con el Grupo Nacional de cáncer de tiroides es estrecha, siendo partícipes algunos de los miembros de ambos grupos.

El desarrollo de comités de tumores y equipos multidisciplinares, integrados por endocrinólogos, especialistas en cirugía y en medicina nuclear con experiencia en cáncer de tiroides, ha contribuido a mejorar el manejo de los pacientes con esta patología en la Comunidad de Madrid. Por otra parte, las guías de manejo del cáncer de tiroides internacionales, tanto europeas como americanas, son un apoyo importante para el tratamiento de estos pacientes en los hospitales madrileños y españoles. No obstante, en estos tiempos de crisis, sería deseable que tanto el número y tiempo de las consultas como los facultativos dedicados a esta patología no se viesen reducidos.

Sin duda, las Asociaciones de pacientes, pueden enriquecer nuestra labor, planteando las dificultades que de forma significativa y global se producen en el manejo de los pacientes con esta patología.

La cirugía radioguiada reduce el tiempo quirúrgico y la estancia hospitalaria en tumores diferenciados tiroideos

En la mayoría de los casos la cirugía y el yodo radioactivo eliminan el cáncer de tiroides. Sin embargo, en algunas ocasiones y, a pesar del tratamiento con radioyodo, la lesión persiste. Es en este escenario en el que la cirugía radioguiada ofrece excelentes resultados.

“Consiste en la localización de lesiones residuales o recurrencias de cáncer diferenciado de tiroides, accesibles para la cirugía, mediante la utilización del trazador radioactivo –en este caso yodo 131, o 18F-FDG en otros casos, o 99mTc-MAA–. Esta técnica permite reducir la “invasividad” del procedimiento quirúrgico, ya que las lesiones son localizadas en el quirófano mediante una sonda de detección, lo que también garantiza que se ha extirpado toda la lesión”, explica el Dr. Juan Antonio Vallejo Casas, Director de la UGC Medicina Nuclear del Hospital Universitario “Reina Sofía”, de Córdoba, un centro pionero a nivel mundial en este procedimiento.

Para llevar a cabo la cirugía radioguiada, el paciente se somete a una preparación similar a la de un rastreo:  dieta baja en yodo, estimulación con rhTSH, administración de dosis baja de radioyodo. El día de la intervención, los especialistas localizan la lesión a través de técnicas de imagen y de una sonda de detección. “Una vez iniciado el acto quirúrgico, se realizan medidas continuas con la sonda, que ayudan al cirujano a localizar la lesión y extirparla, midiéndola posteriormente para comprobar que la actividad radioactiva ha descendido. Una vez extirpada la lesión se realiza medición “ex vivo” y se envía para un análisis de anatomía patológica”, asegura este especialista.

Sus beneficios

Esta técnica cuenta con ciertas ventajas frente a la cirugía convencional en estos pacientes. Por un lado, permite realizar procedimientos quirúrgicos menos agresivos, en pacientes que ya han sufrido cirugías previas –o en los que la lesión no capta radioyodo­– y que, como consecuencia de ello, plantean más dificultad. Por otro, “se disminuye el tiempo quirúrgico, así como la estancia hospitalaria, algo que también incide en los costes del paciente”, semana el Dr. Vallejo. Además, al disminuir la “agresividad” del procedimiento, lo hace también la posibilidad de lesión recurrente. En este sentido y, según este especialista, “es importante favorecer el alta precoz y aportar una solución que permita al paciente un mejor control de la enfermedad, que quizás con reiteradas dosis de radioyodo no se conseguiría, o se haría tras una dosis global alta”.

Para llevar a cabo este tipo de intervención, el hospital no necesita grandes equipos ni elevados gastos que impliquen adquirir tecnología punta. La única condición indispensable es que el hospital cuente con una unidad de Medicina Nuclear y el instrumental con el que ya cuentan estas unidades: gammacámara y sonda de detección. “A nuestro entender, lo que sí es básico es que el proceso del cáncer diferenciado de tiroides sea manejado por un grupo multidisciplinar, ya que ese aspecto redunda en un beneficio sustancial”, afirma este experto.

Tratamiento multidisplinar

Muchos son los especialistas que destacan la importancia de que el cáncer de tiroides sea tratado por el conjunto de profesionales que intervienen en el manejo de esta enfermedad, es decir, a través de un trabajo conjunto de endocrinos, oncólogos, cirujanos y especialistas en Medicina Nuclear. En este sentido, para el Dr. Vallejo, “es fundamental el manejo multidisciplinar de la patología y la unificación de criterios”.

Uno de los resultados de la colaboración de los distintos profesionales de varias especialidaes es la elaboración del Manual Practico de tratamiento y control del carcinoma diferenciado de tiroides, presentado en junio del año pasado en el Congreso Nacional de la Sociedad Española de Medicina Nuclear e Imagen Molecular, celebrado en Bilbao. “Personalmente creo que hemos contribuido a la mejora de la calidad de vida de los pacientes, con la aplicación de estímulo con rhTSH, disminuyendo los casos de hipotiroidismo y sus complicaciones, así como reduciendo sistemáticamente el número de rastreos que se realizaban. Así, la cirugía radioguiada es una muestra más de la preocupación de los profesionales en la búsqueda de los mejores resultados para los pacientes”, concluye este experto.